sábado, junio 10, 2017

Dante Alighieri / Purgatorio, Canto vigesimosexto
















Mientras por el borde, uno detrás de otro,
íbamos, y a menudo el buen maestro
decía: "Cuidado: mira que te advierto",

me hería el sol sobre el hombro diestro,
que ya rayando todo el occidente
mudaba el blanco en celeste aspecto;

y con mi sombra hacía más incandescente
parecer la llama; de modo que tal indicio
vi que muchas sombras andando lo miraban.

Esa fue la ocasión de que diese inicio
su hablar de mí, y que comenzaran
a decir: "Este no parece un ser ficticio";

luego, hacia mí, cuanto podían acercarse,
lo hicieron, siempre con cuidado
de no salir a donde no se ardiese.

"Oh tú que vas, no por ser tardo,
sino tal vez reverente, detrás de los otros
respóndeme, que en sed y en fuego ardo.

"No sólo para mí es valiosa tu respuesta,
que todos estos tienen sed mayor
que de agua fría el etíope o el hindú.

"Dinos cómo es que haces pared
al sol, a menos que no te haya todavía
la muerte atrapado con la red".

Así me hablaba uno, y le habría
respondido, si no hubiese estado atento
a otra novedad que apareciera.

Por el medio del camino ardiente
venía gente al encuentro de ésta,
lo que me dejó de mirarlos suspendido.

Veo de todas partes acercarse presta
cada sombra a besarse una con otra
sin parar, contentas de la breve fiesta;

así, en medio de su hilera oscura
topa la trompa una con otra hormiga,
tal vez por espiar senda y fortuna.

No bien terminada la recepción amiga,
antes que el primer paso las aleje,
en vociferar cada una se fatiga

la nueva gente: "Sodoma y Gomorra",
y la otra: "A la vaca entra Pasifae
para que el torito a su lujuria corra". *

Luego, como grullas que a las montañas Rife
vuelan en parte, y en parte a las arenas,
éstas de hielo, aquéllas de sol esquivas,

una gente se va, y la otra gente viene
y vuelven, lagrimeando, a los primeros cantos
y a gritar lo que les concierne;

y se acercaron a mí, como estaban antes,
los mismos que me habían rogado,
con la intención de oír en los semblantes.

Yo, que dos veces viese tal deseo,
comencé: "Oh ánimas seguras
de llegar a la paz cuando es debido, 

"no quedaron verdes ni maduras
mis partes allá, que son conmigo,
con su sangre y con sus coyunturas.

"Voy arriba para no ser más ciego;
dama hay allá que me adquiere gracia
y lo mortal por este mundo llevo.

"Sea saciado vuestro mayor deseo
pronto, y que el cielo los acoja,
tan lleno de amor y tan abierto,

"si me dicen, para que lo escriba,
quiénes son ustedes y aquella turba
que se aleja detrás de sus espaldas".

No de otro modo estupefacto se conturba
el montañés, y contemplando enmudece,
cuando tosco y silvestre va a la ciudad,

como en su aspecto lo hizo cada sombra;
pero ya del asombro liberadas,
el cual en altos corazones pronto cesa,

"¡Feliz tú, que de nuestras comarcas",
recomenzó el que primero preguntara,
"para morir mejor, ganas sapiencia!

"La gente que no va con nosotros ofendía
con lo que ya al César, triunfando,
'reina' le costó que le gritaran; **

"por eso se van 'Sodoma' clamando,
reprobándose, como lo has oído,
y ayudan al ardor avergonzándose.

"Nuestro pecado fue hermafrodítico
pero porque no servimos ley humana,
siguiendo como animales el apetito,

"en nuestro oprobio, decimos por nosotros,
cuando partimos, el nombre de aquella
que se embruteció entre brutos leños.

"Ahora sabes de nuestros actos y pecados:
si saber quieres los nombres que tenemos,
no sabría, ni es el tiempo de decirlos.

"Saber el mío te haré quererlo menos:
soy Guido Guinizelli, y  aquí me purgo ***
por haberme dolido ante el extremo".

Cual en la tristeza de Licurgo
corrieron los hijos a ver la madre,
tal hice yo, aunque con menos ímpetu,

cuando lo oí nombrarse al padre
mío y de otros que mejor usaron
rimas de amor dulces y elegantes;

y sin oír ni decir, caminé pensativo
un largo trecho contemplándolo,
separado de él por aquel fuego.

Luego que me complací en mirarlo,
me ofrecí enteramente a su servicio,
con la firmeza de seguro juramento.

Y él me dijo: "Dejas tal vestigio,
por lo que oigo, en mí, y tan claro,
que el Leteo no podrá quitármelo.

"Pero si tus palabras de verdad juraron,
dime por qué razón tanto demuestras,
en el mirar y el decir, que te soy caro".

Y yo: "Por los dulces dichos tuyos,
que, cuanto dure el uso moderno,
harán queridos todos tus escritos".

"Oh hermano", dijo, "éste que te muestro
con el dedo", y señaló un espíritu delante,
"fue el mejor herrero del hablar materno.

"Versos de amor y prosas de romances
las hizo todas; y deja hablar a los estúpidos
que aquél de Lemosín creen que lo vence.

"A voces, más que a verdad, alzan el rostro,
y se afirman así en sus opiniones,
antes de escuchar bien el arte o los juicios.

"Así lo mismo hicieron con Guittone,
de grito en grito por él alzando el precio,
hasta que la verdad de muchos los venciese.

"Ahora, si tienes tan amplio privilegio,
que es lícito para ti llegar al Claustro
en el que es Cristo abad de aquel colegio,

"reza por mí, ante él, un Padrenuestro,
que tanto necesitamos en este mundo,
donde el poder de pecar ya no tenemos".

Luego, tal vez por dar sitio a un segundo
que había llegado, se perdió en el fuego
como el pez en agua se va al fondo.

Me adelanté un poco al señalado
y dije que mi deseo a su nombre
le preparaba gracioso acogimiento.

El comenzó diciendo libremente:
"Tan m'abellis vostre cortes deman, ****
qu'ieu no me puesc ni voill a vos cobrire.

"Ieu sui Arnaut, que plor e vau cantan;
consiros vei la passada folor,
e vei jausen lo joi qu'esper, denan.

"Ara vos prec, per aquella valor
que vos guida al som de l'escalina,
sovenha vos a temps de ma dolor!".
Y se ocultó en el fuego que refina.

Dante Alighieri (Florencia, Italia, 1265-Rávena, Italia, 1321), "Purgatorio", La Divina Comedia, traducción y notas de Jorge Aulicino, Edhasa, Buenos Aires, 2015


Ilustración: Dante por Carlos Alonso



* La reina Pasifae, esposa del rey Minos, sació su zoofilia ocultándose en una vaca de madera y cuero que le permitió acercarse a un toro blanco. Hijo de tales apetitos fue el Minotauro.

** Suetonio refiere que, triunfador en las Galias, César oyó que algunos soldados lo llamaban "reina" por supuestas relaciones carnales con el rey de Bitinia, en su juventud.

*** Guinizelli, padre adoptado del dolce stil nuovo, nació en Boloña hacia 1230 y murió en 1276, en Padua. Participó, como Dante, de la vida política, del lado de los gibelinos. Los florentinos consideraron su canción Al cor gentil rempaira sempre amore, en la que proclama la asociación del amor con la virtud del alma, el manifiesto de la "moderna" escuela. En los versos siguientes, Guinizelli descalifica a Gerardo de Bornell, poeta de Limoge, y a Guittone d'Arezzo. Luego presenta al miglior fabbro del parlar materno, Arnaut Daniel.

**** En provenzal en el original. La versión de los comentaristas en italiano permite esbozar esta: Tanto me place vuestra cortés demanda / que no puedo ni quiero a vos celarme. / Yo soy Arnaut, que lloro y voy cantando; / miro afligido la locura pasada / y la dicha que espero alegre veo delante. / Te ruego ahora por aquel valor / que te guía al sumo de la escala, / recuerdes atemperar a su tiempo mi dolor.

P. Canto XXVI

Mentre che sì per l’orlo, uno innanzi altro,
ce n’andavamo, e spesso il buon maestro
diceami: "Guarda: giovi ch’io ti scaltro"; 3

feriami il sole in su l’omero destro,
che già, raggiando, tutto l’occidente
mutava in bianco aspetto di cilestro; 6

e io facea con l’ombra più rovente
parer la fiamma; e pur a tanto indizio
vidi molt’ombre, andando, poner mente. 9

Questa fu la cagion che diede inizio
loro a parlar di me; e cominciarsi
a dir: "Colui non par corpo fittizio"; 12

poi verso me, quanto potëan farsi,
certi si fero, sempre con riguardo
di non uscir dove non fosser arsi. 15

"O tu che vai, non per esser più tardo,
ma forse reverente, a li altri dopo,
rispondi a me che ’n sete e ’n foco ardo. 18

Né solo a me la tua risposta è uopo;
ché tutti questi n’ hanno maggior sete
che d’acqua fredda Indo o Etïopo. 21

Dinne com’è che fai di te parete
al sol, pur come tu non fossi ancora
di morte intrato dentro da la rete". 24

Sì mi parlava un d’essi; e io mi fora
già manifesto, s’io non fossi atteso
ad altra novità ch’apparve allora; 27

ché per lo mezzo del cammino acceso
venne gente col viso incontro a questa,
la qual mi fece a rimirar sospeso. 30

Lì veggio d’ogne parte farsi presta
ciascun’ombra e basciarsi una con una
sanza restar, contente a brieve festa; 33

così per entro loro schiera bruna
s’ammusa l’una con l’altra formica,
forse a spïar lor via e lor fortuna. 36

Tosto che parton l’accoglienza amica,
prima che ’l primo passo lì trascorra,
sopragridar ciascuna s’affatica: 39

la nova gente: "Soddoma e Gomorra";
e l'altra: "Ne la vacca entra Pasife,
perché 'l torello a sua lussuria corra". 42

Poi, come grue ch’a le montagne Rife
volasser parte, e parte inver’ l’arene,
queste del gel, quelle del sole schife, 45

l’una gente sen va, l’altra sen vene;
e tornan, lagrimando, a’ primi canti
e al gridar che più lor si convene; 48

e raccostansi a me, come davanti,
essi medesmi che m’avean pregato,
attenti ad ascoltar ne’ lor sembianti. 51

Io, che due volte avea visto lor grato,
incominciai: "O anime sicure
d’aver, quando che sia, di pace stato, 54

non son rimase acerbe né mature
le membra mie di là, ma son qui meco
col sangue suo e con le sue giunture. 57

Quinci sù vo per non esser più cieco;
donna è di sopra che m’acquista grazia,
per che ’l mortal per vostro mondo reco. 60

Ma se la vostra maggior voglia sazia
tosto divegna, sì che ’l ciel v’alberghi
ch’è pien d’amore e più ampio si spazia, 63

ditemi, acciò ch’ancor carte ne verghi,
chi siete voi, e chi è quella turba
che se ne va di retro a’ vostri terghi". 66

Non altrimenti stupido si turba
lo montanaro, e rimirando ammuta,
quando rozzo e salvatico s’inurba, 69

che ciascun’ombra fece in sua paruta;
ma poi che furon di stupore scarche,
lo qual ne li alti cuor tosto s’attuta, 72

"Beato te, che de le nostre marche",
ricominciò colei che pria m’inchiese,
"per morir meglio, esperïenza imbarche! 75

La gente che non vien con noi, offese
di ciò per che già Cesar, trïunfando,
"Regina" contra sé chiamar s’intese: 78

però si parton "Soddoma" gridando,
rimproverando a sé com’ hai udito,
e aiutan l’arsura vergognando. 81

Nostro peccato fu ermafrodito;
ma perché non servammo umana legge,
seguendo come bestie l’appetito, 84

in obbrobrio di noi, per noi si legge,
quando partinci, il nome di colei
che s’imbestiò ne le ’mbestiate schegge. 87

Or sai nostri atti e di che fummo rei:
se forse a nome vuo’ saper chi semo,
tempo non è di dire, e non saprei. 90

Farotti ben di me volere scemo:
son Guido Guinizzelli, e già mi purgo
per ben dolermi prima ch’a lo stremo". 93

Quali ne la tristizia di Ligurgo
si fer due figli a riveder la madre,
tal mi fec’io, ma non a tanto insurgo, 96

quand’io odo nomar sé stesso il padre
mio e de li altri miei miglior che mai
rime d’amor usar dolci e leggiadre; 99

e sanza udire e dir pensoso andai
lunga fïata rimirando lui,
né, per lo foco, in là più m’appressai. 102

Poi che di riguardar pasciuto fui,
tutto m’offersi pronto al suo servigio
con l’affermar che fa credere altrui. 105

Ed elli a me: "Tu lasci tal vestigio,
per quel ch’i’ odo, in me, e tanto chiaro,
che Letè nol può tòrre né far bigio. 108

Ma se le tue parole or ver giuraro,
dimmi che è cagion per che dimostri
nel dire e nel guardar d’avermi caro". 111

E io a lui: "Li dolci detti vostri,
che, quanto durerà l’uso moderno,
faranno cari ancora i loro incostri". 114

"O frate", disse, "questi ch’io ti cerno
col dito", e additò un spirto innanzi,
"fu miglior fabbro del parlar materno. 117

Versi d’amore e prose di romanzi
soverchiò tutti; e lascia dir li stolti
che quel di Lemosì credon ch’avanzi. 120

A voce più ch’al ver drizzan li volti,
e così ferman sua oppinïone
prima ch’arte o ragion per lor s’ascolti. 123

Così fer molti antichi di Guittone,
di grido in grido pur lui dando pregio,
fin che l’ ha vinto il ver con più persone. 126

Or se tu hai sì ampio privilegio,
che licito ti sia l’andare al chiostro
nel quale è Cristo abate del collegio, 129

falli per me un dir d’un paternostro,
quanto bisogna a noi di questo mondo,
dove poter peccar non è più nostro". 132

Poi, forse per dar luogo altrui secondo
che presso avea, disparve per lo foco,
come per l’acqua il pesce andando al fondo. 135

Io mi fei al mostrato innanzi un poco,
e dissi ch’al suo nome il mio disire
apparecchiava grazïoso loco. 138

El cominciò liberamente a dire:
"Tan m’abellis vostre cortes deman,
qu’ ieu no me puesc ni voill a vos cobrire. 141

Ieu sui Arnaut, que plor e vau cantan;
consiros vei la passada folor,
e vei jausen lo joi qu’ esper, denan. 144

Ara vos prec, per aquella valor
que vos guida al som de l’escalina,
sovenha vos a temps de ma dolor!". 147

Poi s’ascose nel foco che li affina.

jueves, junio 08, 2017

Richard Wilbur / Bestias

















Las bestias en toda su libertad
duermen en paz esta noche. La gaviota en su cornisa
sueña en sus entrañas con las olas que allí abajo la luna puntea
y el pez mola descansa sobre una roca, adormecido
por el agua que canta.

Allí donde las inmaculadas patas
de los ciervos salpican con dulzura, y a las que
el ratón destrozado, a salvo en la garra del búho, grita
armonía. Aquí no hay tal daño
y no hay tal oscuridad.

Mientras la misma luna observa
donde, distorsionada en el vidrio, asiste ahora
al doloroso cambio del hombre lobo. Sacando su cabeza
de la almohada sudorosa, trata de recordar
el ánimo de los hombres maduros,

pero descansa, como siempre,
deja que ocurra, el feroz pelaje suave en su rostro,
escuchando con oídos atentos los exaltados tonos menores del viento,
el pánico de las hojas, y la degradación
de los arroyos revueltos.

Mientras tanto, en las altas ventanas
lejos de los matorrales y de las pisadas sordas, los mejores candidatos
suspiran y dejan su trabajo para reconstruir la dolorosa
belleza del cielo, la luna clara
y el cazador despierto,

crear tales sueños para los hombres,
dichos así romperán sus corazones como siempre, llevando
monstruos a la ciudad, cuervos a las estatuas públicas,
naves para alimento de los peces en las oscuras
aguas desenfrenadas.

Richard Wilbur (Nueva York, Estados Unidos, 1921-Belmont, Estado Unidos, 2017) Collected Poems: 1943-2004, Harcourt Inc., San Diego, 2004
Versión de Silvia Camerotto


Beasts

Beasts in their major freedom
Slumber in peace tonight. The gull on his ledge
Dreams in the guts of himself the moon-plucked waves below,
And the sunfish leans on a stone, slept
By the lyric water,

In which the spotless feet
Of deer make dulcet splashes, and to which
The ripped mouse, safe in the owl’s talon, cries
Concordance. Here there is no such harm
And no such darkness.

As the selfsame moon observes
Where, warped in window-glass, it sponsors now
The werewolf’s painful change. Turning his head away
On the sweaty bolster, he tries to remember
The mood of manhood,

But lies at last, as always,
Letting it happen, the fierce fur soft to his face,
Hearing with sharper ears the wind’s exciting minors,
The leaves’ panic, and the degradation
Of the heavy streams.

Meantime, at high windows
Far from thicket and pad-fall, suitors of excellence
Sigh and turn from their work to construe again the painful
Beauty of heaven, the lucid moon
And the risen hunter,

Making such dreams for men
As told will break their hearts as always, bringing
Monsters into the city, crows on the public statues,
Navies fed to the fish in the dark
Unbridled waters.
---

miércoles, junio 07, 2017

Charles Baudelaire / Correspondencias













La Creación es un templo donde vivos pilares
Dejan surgir a veces unas voces oscuras;
Allí los hombres pasan a través de espesuras
De símbolos que observan con ojos familiares.

Cómo confusos ecos que a los lejos se ahogan
En una tenebrosa y profunda unidad,
Vasta como la noche, como la claridad,
Perfumes y colores y sonidos dialogan.

Y así hay perfumes frescos como recién nacidos,
Verdes como los prados, dulces como el oboe,
y hay otros triunfadores, densos y corrompidos,

Todos de una expansión infinita movidos,
Como el almizcle, el ámbar, el incienso, el aloe,
Que cantan el transporte del alma y los sentidos.

Charles Baudelaire (París, 1821-1867) [Les fleurs du mal, 1857, 1861, 1868], Poetas franceses contemporáneos, Ediciones Librería Fausto, Buenos Aires, 1974
Traducción de Raúl Gustavo Aguirre

Foto: Ch. Baudelaire por Etienne Carjat (detalle), c. 1863 Reprodart

Correspondances

La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir de confuses paroles;
L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers.

Comme de longs échos qui de loin se confondent
Dans une ténébreuse et profonde unité,
Vaste comme la nuit et comme la clarté,
Les parfums, les couleurs et les sons se répondent.

II est des parfums frais comme des chairs d'enfants,
Doux comme les hautbois, verts comme les prairies,
— Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,

Ayant l'expansion des choses infinies,
Comme l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens,
Qui chantent les transports de l'esprit et des sens.

martes, junio 06, 2017

Robert Bly / Tengo hijas y tengo hijos















1.
¿Quién está ahí afuera a las seis de la mañana?
El hombre tira diarios en el porche,
y las almas que vagan de repente
se arrastran a sus cuerpos dormidos.

2.
Las palabras salvajes de Jacob Boehme
siguen alabando el cuerpo humano,
pero las palabras pesadas de los ascetas
se mecen en los vientos de otoño.

3.
¿Tengo derecho a mis poemas?
¿a mis bromas? ¿a mis amores?
Oh, qué hombre tonto, no sé nada,
menos que nada, sobre el deseo.

4.
Tengo hijas y tengo hijos.
Cuando uno de ellos pone una mano
sobre mi hombro, los peces brillantes
giran rápidamente en el mar profundo.

5.
A esta edad, amo en especial el atardecer
sobre el mar, las estrellas sobre los árboles,
las páginas de The Threefold Life,
y las caras pálidas de los ratones bebé.

6.
Tal vez nuestra vida está hecha de tirantes
y papel, como los primeros aviones
de los Hermanos Wright. Los vecinos
corrían sosteniendo las puntas de las alas.

7.
Siempre amé la ferocidad con que Yeats
saltaba a un poema,
y esa adorable calma en las manos
de mi padre cuando se abrochaba el saco.

Robert Bly (Lac qui Parle, Estados Unidos, 1926), Stealing Sugar from the Castle. Selected Poems, 1950-2013, W. W. Norton & Company, Nueva York, 2013
Versión de Griselda García ©

Ref. The New Yorker, Nueva York, 21 de abril de 2010

Foto: Robert Bly Jerry Holt/Star Tribune/On Books 3.4.2013



I have sons and I have daughters

1.
Who is out there at 6 a.m.? The man
Throwing newspapers onto the porch,
And the roaming souls suddenly
Drawn down into their sleeping bodies.

2.
Wild words of Jacob Boehme
Go on praising the human body,
But heavy words of the ascetics
Sway in the fall gales.

3.
Do I have a right to my poems?
To my jokes? To my loves?
Oh foolish man, knowing nothing—
Less than nothing—about desire.

4.
I have daughters and I have sons.
When one of them lays a hand
On my shoulder, shining fish
Turn suddenly in the deep sea.

5.
At this age, I especially love dawn
On the sea, stars above the trees,
Pages in “The Threefold Life,”
And the pale faces of baby mice.

6.
Perhaps our life is made of struts
And paper, like those early
Wright Brothers planes. Neighbors
Run along holding the wingtips.

7.
I’ve always loved Yeats’s fierceness
As he jumped into a poem,
And that lovely calm in my father’s
Hands as he buttoned his coat.


http://www.newyorker.com/magazine/2010/04/19/i-have-daughters-and-i-have-sons

http://www.startribune.com/robert-bly-reads-to-a-packed-house/201172041/

lunes, junio 05, 2017

Günter Kunert / Dos poemas















El milagro

Una voz me habla
y no dice nada.
Contactos incidentales. Con este fin
persistió la ameba desde del barro.
El cantábrico pasó como la era terciaria
como el paleozoico como la semana
pasada. Cada día se pierden
eones sin percibirlo. De nuestros días en la Tierra la huella
esqueletos en combinación cambiante.
Tyrannosaurus rex conoció
la postura erguida mucho
antes que Ernst Bloch. Algunos creen
en el milagro
de un momento. En la resurrección
a través de la imposición de manos. En el poder
de los sonidos a través de la vibración de las cuerdas vocales.
En todo lo prometedor
incidental insignificante.


Mariscos de aguas abisales

Admirado examinás: qué es la vida
de cal y lo conseguís sin modelo.
¿Qué se esconde detrás? ¿Qué afán?
Esta es la envoltura: ¿Dónde la fuerza?

Querido: sostener ese ejemplar en el oído.
Sólo se escuchan murmullos. Sí, estás preparado
durante la escucha atenta desenvolver una corazonada:
así y no de otra forma sonaría el infinito.

Günter Kunert (Berlín, Alemania, 1929 - Kaisborstel, Alemania, 2019), So und nicht anders. Ausgewählte und neue Gedichte, Carl-Hanser-Verlag, Múnich, 2002
Versiones de Silvana Franzetti


Das Wunder

Eine Stimme spricht
zu mir und sagt nichts.
Beiläufige Berührungen. Zu diesem Zweck
quälte sich die Amöbe aus dem Schlamm.
Das Kambrium verging wie das Tertiär,
wie das Pleistozän, wie die letzte
Woche. Täglich gehen Äonen unmerklich
verloren. Von unseren Erdentagen die Spur
Skelette in wechselnder Kombination.
Tyrannosaurus rex kannte
den aufrechten Gang lange
von Ernst Bloch. Manche glauben
an das Wunder
eines Augen Blickes. An die Auferstehung
durch Handauflegen. An die Macht
von Lauten durch Stimmbandvibration.
An alles Vielversprechende
Beiläufige Nichtssagende.


Tiefseemuschel

Bewundernd musterst du, was Leben
aus Kalk und ohne Vorbild schafft.
Was steckt dahinter? Welches Streben?
Das ist die Hülle: Wo die Kraft?

Bleibt: Solch Stück ans Ohr zu halten.
Man hört nur Rauschen. Doch du bist bereit
beim Lauschen eine Ahnung zu entfalten:
So und nicht anders klänge Ewigkeit.

---

Act.: 2029

domingo, junio 04, 2017

Anne Carson / Pocas palabras sobre lo mayor y lo menor















Las cosas mayores son el viento, la maldad, un buen caballo de batalla,
las preposiciones, el amor inexhaustible, la forma en que la gente
escoge a su rey. Las cosas menores incluyen la tierra,
los nombres de las escuelas de filosofía, el humor
y el no tener humor, la hora correcta. Hay
más cosas mayores que menores
en general, y aun así hay más cosas menores
que las que he escrito aquí, pero es
desalentador enlistarlas todas. Cuando yo
pienso en ti leyendo esto, no quiero
que seas capturado,
separado por una malla de alambre sobre un cristal
de tu propia vida, como algún tipo de Electra.

Anne Carson (Toronto, Canadá, 1950), Periódico de Poesía, N° 99, Universidad Autónoma de México (UNAM), mayo de 2017
Traducción de Daniela Birt


Short Talk on Major and Minor

Major things are wind, evil, a good fighting horse,
prepositions, inexhaustible love, the way people
choose their king. Minor things include dirt,
the names of schools of philosophy, mood and
not having a mood, the correct time. There
are more major things than minor things
overall, yet there are more minor things
than I have written here, but it is
disheartening to list them. When I
think of you reading this I do not
want you to be taken captive,
separated by a wire mesh lined with glass
from your life itself, like some Elektra.

sábado, junio 03, 2017

Julio Orione / De un par de élitros...
















De un par de élitros
nacen tríos, tercetos y tríadas
que eternamente juegan
el mismo encuentro
(¿o será desencuentro?)
entre cuentas, series y cuentos
que se entretejen
detrás de puras apariencias.
Pero siempre es igual un par de élitros
y debajo... ¿qué?

13 / 8 / 2000

Julio Orione (Buenos Aires, 1941)

Ref. Julio Orione/Facebook

viernes, junio 02, 2017

León Benarós / La pierna de Rimbaud




¡Oh, Dios! ¿Es éste el vaso mísero que elegiste
para el vino sagrado y quizá execrable?
Alguien se torna lúcido de embriaguez dulce y triste
y presiente la aurora del día interminable.

Yo veo al castigado, al rebelde, al sediento,
sumido en una inmensa desolación exacta;
madurando, paciente, bajo el sol más violento,
como un fruto del trópico, su pierna tumefacta.

(El río de los años, 1964)

León Benarós (Villa Mercedes, Argentina, 1915-Buenos Aires, 2012), Los poetas del 40, selección de Alfredo Veiravé, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1968

jueves, junio 01, 2017

Mervyn Peake / Dos poemas















Mientras la batalla se acerca mi cuerpo se doblega

Mientras la batalla se acerca mi cuerpo se doblega
exultante desde el cénit mientras caigo
al techo de acero sobre la cima de sus torretas.
Desplegado sobre los tanques como juguetes me expando
en los humos calientes de la guerra, y mientras mueren los hombres
los acojo en mi sonrisa de amargura.

Recorriendo la masacre sinsentido, yazgo
espacioso mientras los incontables muertos
de los campos de batalla y las ciudades se alzan ante mí.
Muerte, sin rival en nuestro siglo;
muerte, para cuyo beso nocturno tu hijo se crió.

(c. 1945)


Rata muerta

Si fuera granjero te llamaría plaga
pues serías el villano de mi siembra
y roerías mis ganancias, pero no soy granjero
sino el que atraviesa sus campos
y cuando me encontré tu cuerpo tieso
yaciendo solo y escarchado, las bolas de tus ojos
vidriosos y tus patitas delanteras así suplicantes
cruzadas en tu pecho y rosadas como dedos humanos,
y cuando vi tu mortandad en la congelada
luz de una mañana de invierno, yo, deshumanamente,
desgranjeramente, y sobre todo, imprácticamente,
sentí que también las ratas tienen derecho a vivir
y supe que había belleza en tu cuerpo
espolvoreado con centelleantes perlas de una escarcha luminosa
y belleza en tus manitas cruzadas
sobre tu pecho antes de morir esta mañana.

(1944)

Mervyn Peake (Kuling, China, 1911-Burcot, Inglaterra, 1968), Poesía de guerra entre la I y la II Guerras Mundiales, Periódico de Poesía,  N° 99, Universidad Autónoma de México (UNAM), mayo, 2017
Traducción de Miriam Castillo Castro

Ref. Mervyn Peake, the Official site


As Battle Closes In My Body Stoops

As Battle Closes In My Body Stoops
Exulting from the zenith as I fall
To the steel ceiling of their turret tops.
Spread-eagled over tanks like toys I sprawl
On the hot fumes of war, and as men die
I gather them into my smile of gall.

Lolling on senseless massacre I lie
Capacious while the innumerable dead
From battlefields and cities rise to me.
Death, the unrivalled of our century;
Death, for whose midnight kiss your child was bred.


Dead Rat

Were I a farmer I would call you vermin
Because you'd be the villain of my crops
And gnaw my wealth, but I am not a farmer,
But only one that walks the farmer's fields,
And so when I came on your stiffen'd body
Lying alone and flowered with frost, your eyeballs
Glazed and your little front paws so beseeching
Crossed on your breast and pink like human fingers,
And when I saw your deadness in the frozen
Light of the winter morning, I, unmanly,
Unfarmerly, and most impractically
Felt that rats even have a right to live
And knew that there was beauty in your body
Dusted with starry marvels of bright frost,
And beauty in the little hands you crossed
Upon your breast before you died this morning.