sábado, mayo 12, 2007

Sergio Esenin, Vladimiro Maiacovski / Duelo




Fotos: Esenin- Maiacovski








En pleno proceso revolucionario en Rusia, el poeta Sergio Esenin apareció colgado en el hotel Inglaterra, en Leningrado, las venas cortadas. Esénin, poeta del lar, de la aldea, había virado hacia la poesía revolucionaria y su muerte causó un enorme impacto. Vladimiro Maiacovski, líder del futurismo y en términos teológicos, oficialista, se sintió obligado a contrarrestar el efecto dramático y político de este suicidio. Su artículo "Cómo se hacen los versos" es, al estilo de "Método de composición", de Poe, una explicación de cómo fue concebido su poema "A Sergio Esénin", y, sobre todo, de por qué. Maiscovsky relata: "Su fin afligió sencillamente, humanamente. Pero de pronto su muerte me pareció algo completamente natural y lógico. Me enteré de la noticia de noche. Mi aflicción posiblemente hubiese continuado hasta ir calmándose, pero a la mañana siguiente los diarios publicaron las estrofas de su poema póstumo, que finaliza así: En esta vida, vivir no es cosa nueva / Pero vivir tampoco es novedoso. Después de estas estrofas, la muerte de Esenin -sigue Maiacovski- se transformó en un hecho literario. Era evidente que este poema fuerte precisamente haría vacilar a muchos y los podría conducir al suicidio". Y enseguida: "De esta manera y por esta razón los poetas de la URSS recibieron el encargo social de escribir sobre Esénin. El encargo era excepcional, importantísimo y urgente, pues las estrofas de Esénin comenzaban a obrar rápido y con puntería" (Maiacovski, Obras escogidas, traducción de Lila Guerrero, Editorial Platina, Buenos Aires, 1957).
Maiacovski, quien a su vez se suicidó en 1929, asumió el encargo y produjo una larga réplica al autoepitafio de Esenin. El poema de Maiacovski concluye con una paráfrasis de los versos finales de la despedida de Esenin.


HASTA LA VISTA...

Hasta la vista, amigo mío, hasta la vista.
Querido mío, estás en mi pecho.
La predestinada separación
promete una cita en el porvenir.

Hasta la vista, amigo mío, sin dar la mano, sin palabras.
No te afijas; no pongas tan triste el ceño.
En esta vida el morir no es cosa nueva;
pero el vivir —seguro— es menos novedad.

(Escrito con sangre en la noche del 27 de diciembre de 1925, en Leningrado)

Sergio Esenin, Ediciones M. Segura, Buenos Aires, Argentina, 1958
Traducción de Vera Vinogradova. Arreglo de Octavio Corvalán. 
Vía Nostalgias Imperiales

*

A SERGIO ESENIN

Usted se fue,
como se dice,
al otro mundo.
¡Qué vacío!
Vuela usted
hasta incrustarse en las estrellas.
No lo ayuda ya
ni el dinero
ni el bodegón.
¡Sobriedad pura!

No, Esénin, no me burlo.
En la garganta
el dolor ajusta un nudo
y no es la risa...

Yo veo
sus brazos colgando
y su mano cortada,
balanceando la propia bolsa de sus huesos.
¡Qué hace!
¡Deje!
¿Está usted en su juicio?
Dejar que las mejillas
se cubran de tiza mortal.
Si usted sabía cantar
como nadie en este mundo.
¿Por qué?
¿Para qué?
Se encogen asombrados
los críticos rezongan -Es el vino,
es aquello
o lo de más allá.
Y como resultado, mucho vino y cerveza.
Cambiando
la bohemia por la "clase",
la clase tendría influencia sobre usted
y no habría por qué pelear.
¿Y la "clase" acaso
calma la sed con limonada?
La clase no es idiota,
sabe beber.
Es decir
si contase con el apoyo
de algunos de los del Puesto (1)
tendría otra orientación
y usted escribiría cada día
cien estrofas fatigantes y largas
como las de Doronin.
A mi juicio, realizándose semejante pesadilla
usted igual se colgaría.
Es mejor morir de vodka
que de aburrimiento.
No revelarían
la causa de esta pérdida
ni la cuerda
ni el puñal suicida.
Tal vez si hubiese tinta en el hotel Inglaterra
no tendría razones
para cortarse las venas.
Los imitadores se alegraron -¡Bis!
Contra él
casi un pelotón entero
pareciera haber realizado el atentado.
¿Para qué aumentar el número de suicidas?
Mejor aumentar la cantidad de tinta.

Ahora se cerraron los labios para siempre.
Inoportuno
y penoso
es hablar de estos misterios.

Al pueblo,
al creador del idioma,
se le ha muerto
un sonoro
cantaor
vicemaestro.

Y llevan los versos viejos al velorio,
sacados de otro entierro,
casi sin rehacer,
sin afilar las rimas.
¿Acaso
así se debe rendir homenaje a este poeta?
A usted
aún
no le han erigido monumento.
¿Dónde está el bronce sonoro
o las aristas de granito?
Al pie del monumento ya han dejado
homenajes y dedicatorias.
Su nombre
ya lo bordan con mocos en todos los pañuelitos.
Sus versos los entona cantando Sóbinov
saliendo detrás de un abedul de decorado.
"Oh amigo mío
ni palabras ni suspiros".
¡Eh!
Hablaría yo de otra manera
con ese Leónidas Lohengrinóide!
Me levantaría
aquí
estridentemente escandaloso -¡No permito
babear ni ajar el verso!
Los dejaría sordos con un silbido de tres pisos
y los mandaría a casa de su madre, de Dios y de su abuela.
Hasta destrozar esa mediocridad insoportable.
Hasta hacer trizas al bigotudo Kógan
clavado con lanzas más agudas que sus bigotes retorcidos.

Lo malo
por desgracia
es lo que más abunda.
Asuntos hay muchos
sólo hace falta tiempo.
Hay que transformar
primero la vida;
transformada,
la podremos cantar.

Nuestro tiempo
es difícil para la pluma.
Pero decídme vosotros,
mutilados y lisiados,
dónde,
cuándo
y cuál de los grandes
eligió el camino más gastado y más fácil.
Verbo,
comandante en jefe de la fuerza humana,
¡march!
Para que el tiempo quede atrás hecho girones
y únicamente el viento
despeine los mechones de pelo alborotado.
¡Para la alegría nuestro planeta
está poco preparado!
Debemos arrancar la alegría
a los días venideros.
En esta vida
morir es cosa fácil.
Hacer vida
es mucho más difícil.

Vladimiro Maiacovski,  Obras escogidas, traducción de Lila Guerrero, Editorial Platina, Buenos Aires, 1957

(1) "Puesto": Órgano de la Asociación de Escritores Proletarios.

viernes, mayo 11, 2007

América

Centro de hijas iguales, hijos iguales
Todos, todos parecidos, queridos, crecidos,
No crecidos, jóvenes o viejos,
Fuertes, amplios, bellos, duraderos, capaces, ricos,
Perennes con la Tierra, con Libertad, Ley y Amor,
Una grande, cuerda, altísima, madre sentada,
Sentada en el adamante del Tiempo.

Walt Whitman (West Hills, condado de Suffolk, Nueva York, 1819 – Camden, Nueva Jersey, 1892).
Versión de Andrew Hax.


America

Centre of equal daughters, equal sons
All, all alike endear'd, grown, ungrown, young or old,
Strong, ample, fair, enduring, capable, rich,
Perennial with the Earth, with Freedom, Law and Love,
A grand, sane, towering, seated Mother,
Chair'd in the adamant of Time.

Walt Whitman in voce

jueves, mayo 10, 2007

Raúl Artola / Dao rojo fuego

Uno mira el cuadro
se conmueve, lo comenta
y dice: esta mujer es feliz
no pueden faltarle hombre,
mujer, vecinos, hijos
que la amen.
Uno mira el cuadro
y le dan ganas de llorar
por uno mismo.
Después nos enteramos
que la autora ha pasado
malos tiempos:
estuvo internada
toma barbitúricos
y nadie la cuida.

Raúl Artola, 1947. Vive en Viedma. Dirige la revista El Camarote - Arte y Cultura desde la Patagonia

  • Artola en La Infancia del Procedimiento
  • miércoles, mayo 09, 2007

    Philip Larkin / Días

    ¿Para qué sirven los días?
    Los días son donde vivimos.
    Vienen, nos despiertan
    Una y otra vez.
    Son para estar felices
    dentro de ellos.
    ¿Dónde podemos vivir,
    salvo en los días?

    Ah, solucionar esa pregunta
    Trae al cura y al doctor
    Con sus largas chaquetas
    Corriendo a través de los campos.

    Philip Larkin (Coventry, Inglaterra, 1922 -Hull, Inglaterra, 1985), The Whitsun Weddings, Faber and Faber, Londres, 1967
    Versión de Andrew Hax


    Days
    What are days for?/Days are where we live./They come, they wake us/Time and time over./They are to be happy in:/Where can we live but days?//Ah, solving that question/Brings the priest and the doctor/In their long coats/Running over the fields.

    ---
    Foto: The Hull of Fame

    martes, mayo 08, 2007

    Jubilate Agno (fragmento)


    Pues consideraré a mi gato Jeoffry.
    Un fragmento del poema Jubilate Agno (1762),
    de Christopher Smart (1722- 1771).
    Versión de Andrew Hax.



    Pues consideraré a mi gato Jeoffry.
    Pues es el sirviente del Dios Vivo y diariamente y debidamente lo sirve a El.
    Pues a la primera vista de la gloria de Dios en el Este, él lo venera a su modo.
    Pues esto lo hace torciendo su cuerpo en siete vueltas redondas con elegante rapidez.
    Pues entonces brinca para agarrar el almizcle que es la bendición de Dios sobre su oración.
    Pues se vuelca sobre su espalda para trabajar en ello.
    Pues con su deber hecho y su bendición recibida comienza a considerarse a sí mismo.
    Pues esto lo hace en diez etapas.
    Pues en primer lugar se mira las patas para ver si están limpias.
    Pues en segundo lugar larga una patada para atrás para aclarar todo por allí.
    Pues en tercer lugar se da un estirón con las patas de adelante extendidas.
    Pues en cuarto lugar afila sus garras en madera.
    Pues en quinto lugar se limpia a sí mismo.
    Pues en sexto lugar se revuelca sobre lo limpio.
    Pues en séptimo lugar se despulga, para no ser interrumpido sobre la marcha.
    Pues en octavo lugar se frota contra un palo.
    Pues en noveno lugar mira hacia a arriba para recibir sus instrucciones.
    Pues en décimo lugar sale en búsqueda de comida.
    Pues habiendo considerado a Dios y a sí mismo, considerará a su vecino.
    Pues si se encuentra con otro gato lo besará en gentileza.
    Pues cuando toma su presa, juega con ella para darle una oportunidad.
    Pues un ratón de cada siete se escapa por sus coqueteos.
    Pues cuando el trabajo del día concluye comienza su quehacer más serio.
    Pues mantiene la vigilancia del Señor durante la noche contra el Adversario.
    Pues contrarresta los poderes de la oscuridad con su piel eléctrica y sus ojos que deslumbran.
    Pues trabaja en contra el Diablo --que es la muerte-- zarpando por la vida.
    Pues en sus plegarias matutinas él ama el sol y el sol lo ama a él.
    Pues es de la tribu del Tigre.
    Pues el Gato Querubín es un término del Tigre Ángel.
    Pues tiene la sutileza y el silbido de la serpiente, que en su bondad lo suprime.
    Pues no cometerá destrucciones, si esta bien alimentado, y tampoco escupirá sin provocación.
    Pues ronronea en gratitud, cuando Dios le dice que es un buen gato.
    Pues es un instrumento por el cual los niños aprenden benevolencia.
    Pues cada casa es incompleta sin él y le falta una bendición de espíritu.
    Pues el Señor encomendó a Moisés en cuanto a los gatos en la salida de los Hijos de Israel hacia Egipto.
    Pues cada familia tuvo un gato, por lo menos, en una bolsa.
    Pues los gatos ingleses son los mejores de Europa.
    Pues es el más limpio en el uso de sus garras de todos los cuadrúpedos.
    Pues la destreza de su defensa es una instancia del extremo amor de Dios hacia él.
    Pues es el más rápido en su marco que cualquiera criatura.
    Pues es tenaz en su punto.
    Pues es una mezcla de gravedad y de travesura.
    Pues sabe que Dios es su salvador.
    Pues no hay otra cosa más dulce que su paz cuando está en su descanso.
    Pues no hay nada más vigoroso que su vida cuando está en movimiento.
    Pues es de los pobres de Dios y por eso es llamado por benevolencia perpetuamente -- ¡Pobre Jeoffry! ¡Pobre Jeoffry! La rata ha mordido su garganta.
    Pues yo bendigo en nombre del Señor Jesús que Jeoffry se ha mejorado.
    Pues el espíritu divino desciende por encima de su cuerpo para sostenerlo como un gato completo.
    Pues su lengua es tan extremadamente pura que tiene en pureza lo que le falta en música.
    Pues él es dócil y puede aprender ciertas cosas.
    Pues se puede armar de gravedad que es la paciencia por encima de la aprobación.
    Pues puede ir a buscar y traer, que es la paciencia en el empleo.
    Pues puede saltar por encima de un palo, que es la paciencia sobre la comprobación positiva.
    Pues puede moverse y menearse en el momento que es mandado.
    Pues puede saltar de una eminencia al pecho de su maestro.
    Pues puede agarrar el corcho y tirarlo de nuevo.
    Pues es odiado por el hipócrita y el avaro.
    Pues el anterior es temeroso de ser descubierto.
    Pues el siguiente rehúsa de la acusación.
    Pues arquea su espalda para soportar la primera idea de trabajo.
    Pues es bueno para contemplar, si un hombre se expresara con cuidado.
    Pues hizo una gran figura en Egipto por sus servicios señalados.
    Pues mató la rata Ichneumon, muy perniciosa para la tierra.
    Pues sus orejas son tan agudas que nuevamente pican.
    Pues de esto procede la rapidez de su atención.
    Pues por acariciarlo he descubierto la electricidad.
    Pues percibí la luz de Dios a su alrededor creciendo y en fuego.
    Pues el fuego eléctrico es la sustancia espiritual que Dios manda desde el cielo para sostener los cuerpos tanto del hombre como de las bestias.
    Pues Dios lo ha bendecido en la variedad de sus movimientos.
    Pues, aunque no puede volar, es un excelente trepador.
    Pues sus movimientos sobre la tierra son más que los de cualquier otro cuadrúpedo.
    Pues puede pisar todos los acordes de la música.
    Pues puede nadar por la vida.
    Pues puede deslizarse.

    lunes, mayo 07, 2007

    Silvia Dabul / Multiplicación






















    Próxima a territorio
    de murciélagos duerme
    entre telones
    con una ventana abierta

    rigor de oscuridad
    ramalazos de agua helada

    ni duda
    ni estigma
    aparecen en la escena

    de rodillas desentierra
    divide bulbos bajo el sol

    desliza las manos por el vestido

    palma dorso

    hasta dejarlas limpias

    dorso
    palma

    libres de temblor
    de toda náusea

    Silvia Dabul (Mendoza, Argentina, 1962), Lo que se nombra, Ediciones en Danza, 2006

    domingo, mayo 06, 2007

    Hablaré de los videojuegos porque se mencionan recurrentemente vinculados a una violencia nihilista, cuando realmente son el mayor antídoto contemporáneo contra el Vacío y la Nada. Obviamente vivimos en un mundo complejo, sin ideales colectivos, apático y anodino, sin proyectos revolucionarios, aislado, decadente y feo, sin esperaza y desencantado; pero cualquier videojuego nos ofrece una misión en un mundo vivo y coherente, nos da unos objetivos atractivos, nos aporta una visión de amigos y enemigos, personajes carismáticos, desafíos y estrategias, nos sumerge en una historia de búsqueda y sentido.

  • Rizomas
  • martes, mayo 01, 2007

    Antonio Pérez decía: "Sólo los grandes estómagos digieren veneno", y yo digo: Sólo los grandes estómagos digieren matambre. No es esto dar a entender que todos los porteños los tengan tales; sino que sólo el matambre alimenta y cría los estómagos robustos, que en las entendederas de Pérez eran los corazones magnánimos.
    Con matambre se nutren los pechos varoniles avezados a batallar y vencer, y con matambre los vientres que los engendran; con matambre se alimentan los que en su infancia de un salto escalaron los Andes, y allá en sus nevadas cumbres, entre el ruido de los torrentes y el rugido de las tempestades, con hierro ensangrentado escribieron: independencia y libertad; y matambre comen los que a la edad de veinticinco años llevan todavía babador, se mueven con andaderas y gritan balbucientes: Papá... papá... Para juventudes tardías, largas y robustas vejeces, dice otro apotegma que puede servir de cola al de Pérez.

    Esteban Echeverría, Apología del matambre, edición de la Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 2007

    lunes, abril 30, 2007

    José Hierro / Batir la carne contra el yunque


    Yepes cocktail

    Juan de la Cruz, dime si merecía
    la pena descolgarte, por la noche,
    de tu prisión al Tajo, ser herido
    por las palabras y las disciplinas,
    soportar corazones, bocas, ojos
    rigurosos, beber la soledad...

    -¡Otro whisky! ...

    La pelirroja
    -caderas anchas, ojos verdes-
    ofrece ginebra a un amigo.
    hombros y pechos le palpitan
    en el reír. ¡Oh llama de amor viva,
    que dulcemente hieres!...

    Junto al embajador de China.
    detrás de la cantante sueca,
    del agregado militar
    de Estados Unidos de América.
    Juan de la Cruz bebe un licor
    de luz de miel...

    (Dime si merecía
    la pena, Juan de Yepes, vadear
    20 noches, llagas, olvidos, hielos, hierros,
    adentrar en la nada el cuerpo, hacer
    que de él nacieran las palabras vivas,
    en silencio y tristeza, Juan de Yepes...
    Amor, llama, palabras: poesía,
    tiempo abolido... Di si merecía
    la pena para esto...)

    El aplaudido
    autor con el puro del éxito,
    la amiguita del productor
    velando su pudor de nylon.
    las mejillas que se aproximan
    femeninamente: «Mi rouge
    mancha, preciosa...» (Mancha amor
    cuando en las bocas no hay amor.)

    (Juan de la Cruz, dime si merecía
    la pena padecer con fuego y sombra,
    beber los zumos de la pesadumbre,
    batir la carne contra el yunque, Juan
    de Yepes, para esto... Vagabundo
    por el amor, y huérfano de amor...)

    José Hierro (Madrid, 1922-2002), Libro de las alucinaciones, 1964

    jueves, abril 26, 2007

    Osip Mandelstam / Leningrado











    Volví a mi ciudad, conocida hasta las lágrimas,
    hasta los capilares, hasta las hinchadas glándulas pueriles...

    Volviste a tu ciudad, ¡entonces devora rápidamente
    aceite de pescado de los faroles ribereños!

    Reconoce pronto este día de diciembre,
    donde el huevo con la brea macabra se mezcla.

    ¡Petersburgo!, no me quiero morir todavía:
    debes tener los núneros de mis teléfonos.

    ¡Petersburgo!, aún tengo las direcciones,
    donde encontraré las voces de los muertos.

    Vivo en la escalera de servicio, y recibo en la sien
    golpes de timbre, arrancado de cuajo...

    Y toda la noche espero a los visitantes queridos,
    moviendo los grilletes de las trabas de la puerta.

    Osip Mandelstam (Varsovia, 1891-Vladivostok, 1938)
    Trad. de Irina Bogdaschevski

    vÍA  Nostalgias Imperiales

    Foto: Osip Mandelstam, c. 1938

    martes, abril 24, 2007

    Jorge Calvetti / Bar "La Cristina"


    Dios está aquí.
    Como las flores o la soledad o el silencio,
    que a veces nos sorprenden con su aparición,
    Dios está aquí.
    ¿Hay aquí alguien que esté limpio de culpa?
    Sin embargo
    El cielo tiembla en cada una de estas criaturas de pecado.
    Y yo, que soy el testigo y el delator
    de que Dios está aquí,
    más cierto y más firme que el mal,
    ¿he de hacer del escarnio mi profesión, mi oficio?
    Oh Dios,
    entre matones, tangos y desoladas prostitutas
    siento Tu Presencia
    como un forajido que hubiera hallado en mi corazón
    un sótano seguro;
    como un hombre extraviado golpeas en mi pecho;
    eres un borracho que ha encontrado en mi alma
    un rincón oscuro donde acostarse
    y dormir.

    Jorge Calvetti (San Salvador de Jujuy, 1916 -Buenos Aires, 2002)
    Vía  El Rey de la Boca

    ---
    Foto: The Tilcarallajta Herald

    sábado, abril 21, 2007

    Si yo fuera el gobierno, tendría una brigada de gendarmes para vigilar a la gente que realiza paisajes al aire libre. Oh, no quiero que nadie muera, ¡pero aceptaría que para empezar les disparasen con perdigones!... Es mucho mejor dibujar lo que ya solo se ve en la memoria. Es una transformación durante la cual la imaginación colabora con el recuerdo; solo se reproduce lo que ha llamado la atención, es decir, lo necesario.

    Edgard Degás, citado por Maurice Sérullaz en El impresionismo, EUDEBA, 1971
    La principal ventaja que podría ofrecernos la instauración del socialismo será, sin duda, la de liberarnos de esta sórdida necesidad de vivir para los demás.

    Oscar Wilde, El alma del hombre bajo el socialismo, traducción de Matías Puzio, prólogo de Daniel Molina, Libros del Rojas, 2000

    miércoles, abril 18, 2007

    Wallace Stevens / La casa estaba en silencio y el mundo estaba calmo
















    La casa estaba en silencio y el mundo estaba calmo.

    El lector se convirtió en el libro; y la noche de verano
    Era como el ser consciente del libro.
    La casa estaba en silencio y el mundo estaba calmo.
    Se hablaron las palabras como si no hubiera libro,
    Salvo que el lector se inclinaba sobre la página,
    Quiso inclinarse, quiso ser, de veras ser
    El erudito para quien el libro es real, para quien
    La noche de verano es como la perfección de pensar.
    La casa estaba en silencio porque tenía que estarlo.
    El silencio era parte del sentido, parte de la mente:
    El acceso de la perfección a la página.
    Y el mundo estaba calmo. La verdad en un mundo calmo,
    En el que no hay otro sentido, es en sí misma
    La calma, es en sí misma el verano y noche, es en sí misma
    El lector allí inclinándose tarde y leyendo allí.

    Wallace Stevens (Reading, Pennsylvania, 1879-Hartford, Connecticut,1955), The Collected Poems of Wallace Stevens, Alfred A. Knopf, 1954, Poetry Foundation
    Versión de Andrew Hax


    The house was quiet and the world was calm.
    The reader became the book; and summer night

    Was like the conscious being of the book.
    The house was quiet and the world was calm.

    The words were spoken as if there was no book,
    Except that the reader leaned above the page,

    Wanted to lean, wanted much most to be
    The scholar to whom his book is true, to whom

    The summer night is like a perfection of thought.
    The house was quiet because it had to be.

    The quiet was part of the meaning, part of the mind:
    The access of perfection to the page.

    And the world was calm. The truth in a calm world,
    In which there is no other meaning, itself

    Is calm, itself is summer and night, itself
    Is the reader leaning late and reading there.
    ---

    jueves, abril 12, 2007

    El surfer rosa










    ***
    El Surfer Rosa espera la tanda para entrar al agua. Es la mañana y las cosas están heladas
    (no es necesario tocarlas para saberlo). El sol brilla y los pájaros heavy metal cantan. En los
    videos de surf, los chicos rubios entran en los tubos, salen de los tubos, giran, cortan las olas
    para abajo, cortan las olas para arriba, y saltan por el aire, para caer del otro lado y esperar la
    siguiente serie. En La Flecha las cosas son distintas. Los bodyboarders no pueden deslizarse
    a través de las olas conquistadas por los jóvenes surfers. Los jóvenes surfers no pueden
    interferir en el camino fluvial de los surfers viejos. Los surfers viejos no pueden, pero igual te
    cortan con la quilla si no te metés bien abajo del agua, lo más abajo que puedas. Y de vez en
    cuando aparece algún lobo marino. No hacen nada, pero dan miedo. La piel del Surfer Rosa
    parece mexicana. Helada su mente, que nada y filtra a contrapelo la espuma verdosa, y su
    madera se pierde sola entre las olas pequeñas.

    ***

    Matías Moscardi, Mar del Plata, 1983



  • En La infancia del procedimiento
  • lunes, abril 09, 2007

    Gerardo Gambolini / Puerto Stanley


    Dos veces advirtió Cuchulain a Etarcomal,
    perdonándole la vida.
    "No me iré hasta que mi espada
    no enrojezca de tu sangre
    -dijo sin embargo Etarcomal-
    o tu espada no enrojezca de mi sangre".
    "Si es ésa tu voluntad, ésta es tu hora",
    le respondió Cuchulain, e hizo honor a su palabra.

    Diverso fue el juicio de sus pares:
    Etarcomal el Valiente, Etarcomal el Breve,
    o Etarcomal el Idiota.

    Una fama menos perdurable,
    pero una vida más larga
    eligieron, por ejemplo, Iollan el Galgo
    o Menéndez el Argentino.


    Gerardo Gambolini, Arañas, Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 2007

    viernes, abril 06, 2007

    El Consejo de Seguridad de la ONU debatirá por primera vez durante este mes el cambio climático como amenaza a la paz y a la seguridad internacional (EFE)

    martes, abril 03, 2007

    Estimado señor:

    Por razones que enseguida comprenderá, me abstengo de firmar este comentario, breve relato de una perplejidad que todavía no he superado. Fui jurado de preselección de un premio literario y tuve la oportunidad de leer un texto que comenzaba de este modo: "En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme, me enteré de que había muerto mamá, ese mismo día, o el anterior, no sé."
    La increíble unión de dos citas ilustres (de Cervantes y Camus) presagiaba un juego verbal al que me volqué con el mayor deleite. En efecto, eso era. Si el autor hacía un flash back, comenzaba diciendo: "Me han pedido que ponga por escrito todo lo referente a mi aventura, pero omitiendo la ubicación exacta de las locaciones..." Comenzaba un capítulo diciendo: "Nuestro enfermero tenía esa peculiarísima condición". Terminaba otro anotando: "Mas esos incidentes los narraré tal vez en otro volumen." Para aludir a su dolor, escribía: "Como quien se desangra". Consignaba el lento paso del tiempo con: "El amanecer no había terminado la segunda parte de su trabajo". Le hacía exclamar a un personaje alto y calvo que había estado preso: "¡Mujeres!" Otro personaje lavaba una vereda y el narrador reflexionaba: "Ahora es el momento de hablar del vaciado del tonel." Y lo hacía en términos físico-matemáticos. Si el hombre entraba a un bar, buscaba "un lugar limpio y bien ilumindado", y al enumerar a los presentes en un restaurante, culminaba con: "Y el finadito Rosendo."
    En fin, aquello era un festival de citas. Pero aun así la novela tenía un desarrollo. Básicamente, contaba la historia de un motociclista que recorría el llamado "camino de Quijote" en La Mancha, un itinerario que consiste en unir los sitios a los que alude la egregia obra cervantina. En esas circunstancias, se entera de la muerte de su madre cuando chequea sus mails en un poblado, pero está tan dado vuelta que duda si es un antiguo hidalgo que sueña ser un motociclista o un motociclista que sueña ser don Quijote y apenas entiende el mecanismo de respuesta del correo electrónico. El caso es que la novela narra el largo regreso del narrador a su casa. Cuando llega, no le sale al encuentro su padre, como esperaba, sino un hijo que no sabía que tenía, quien abre la puerta y le dice: "Viejo, ¿llegaste aquí a pie?", glosa directa a la Odisea, constatada. No voy a seguir la narración porque quizá el libro se publique. Sólo quiero comunicarle que el jurado de preselección consideró plagio universal esta novela, ante mis dudas y cavilaciones. Y no se quiso siquiera hablar de intertextualidad. Reconozco que había escenas malogradas por el afán de cita, o la epiléptica copia, como la ya mencionada del durmiente que duda de su condición y la de el hombre que innecesariamente musita: "¡El horror, el horror!", pero en conjunto el relato tenía el sabor de una antigua aventura. Así que voté por la abstención y renuncié.
    Espero Dios me ilumine y logre poner en orden mis ideas para dar a la imprenta la relación completa de estos sucesos increíbles, antes de entregar mi alma.