sábado, abril 30, 2016

Cecilia Woloch / Chicos lentos jugando











Los chicos rápidos ya han entrado, urgidos
por sus madres a date-prisa-lávate-las-manos
cariño-la-cena-se-enfría-espera-a-que-venga-tu-padre
y sólo los chicos lentos permanecen en el jardín, trazando
senderos entre las luciérnagas, haciendo ruiditos con la boca, oh,
ese resplandor, y se apaga y se enciende. Y sus lentas madres parpadean
pálidas en el crepúsculo, mirándolos girar en el aire suave, mirándolos
dar vueltas, los brazos abiertos y extendidos, mientras piensan Este es mi hijo,
¿Dónde está su cena? ¿Adónde ha ido su padre?


Cecilia Woloch (Pittsburgh, Estados Unidos, 1956), Good Poems for Hard Times, Penguin Books, Nueva York, 2005.
Versión de Jonio González


SLOW CHILDREN AT PLAY

All the quick children have gone inside, called
by their mothers to hurry-up-wash-your-hands
honney-dinner’s-getting-cold-just-wait-till-your-father-gets-home
and only the slow children out on the lawns, marking off
paths between fireflies, making soft little sounds with their mouths, ohs
that glow, and go out and glow. And their slow mothers flickering,
pale in the dusk, watching them turn in the gentle air, watching them
twirling, their arms spread wide, thinking, These are my children, thinking,
Where is their dinner? Where has their father gone?





viernes, abril 29, 2016

Bian Zhilin / Soledad









De chico, para no sentirse solo
guardaba un grillo bajo la almohada.
Cuando creció, se mudó a la ciudad,
se compró un reloj que brilla en la oscuridad.

De chico pensaba siempre en las tumbas
pensaba en los pastos donde se escondían los grillos.
Hoy, hace ya tres horas que está muerto.
Y en la pared como si nada el tictaqueo.

Bian Zhilin (Haimen, República Popular China, 1910-Pekín, 2000)
Traduccion de Miguel Angel Petrecca en Como una mosca de largas zancas

 寂寞
乡下小孩子怕寂寞,
头边养一只蝈蝈;
长大了在城里操劳,
买了一个夜明表。

时候他常常羡艳
墓草做蝈蝈的家园;
如今他死了三小时,
夜明表还不曾休止。



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jueves, abril 28, 2016

Rolf Jacobsen / Dos poemas












Fue una vieja noche

Fue una vieja noche la que vino.
Conocida y un poco fatigada. Todo
le era conocido, paredes y techos
y adónde se fueron las ideas.
Desenroscó los pájaros,
mandó el atardecer hacia su casa,
se sentó ahí fuera y empezó a mover
las agujas de tejer la lluvia
gris y grande que hay que acabar para el otoño.


El verano invertido

También se quema otro verano sobre la tierra:
el invertido, que crece hacia abajo en la oscuridad
como la imagen reflejada en los lagos tranquilos.

Tiene árboles colgantes y hierba blanca,
todo retorcido como por vientos secretos.
¿Sé dónde está la realidad? Soy
raíz o soy corona? ¿No hay estrellas
también allí, de piedra suavemente luminosa?

Rolf Jacobsen (Oslo, 1907-Hamar, Noruega, 1994), Hora de Poesía, nº 16-17, julio-octubre de 1980
Traducción de Dag Oulie y Jordi Ordaz
Envío de Jonio González




miércoles, abril 27, 2016

Diego Roel / De "Kyrios"











San Julián el Anciano
(17 de enero. Combatió en Antioquía a los seguidores de la herejía arriana)

Y el Santo dijo:
"A los santos hay que buscarlos en la basura,
lejos del lecho de la luz,
sentados en medio de las moscas.
Hay que buscarlos entre los desperdicios,
mientras fuman en silencio la resaca de los días".

El infierno es una bestia callada y triste.



Amma Eufrasia de Constantinopla
(Anacoreta. Taumaturga. Hija del gobernador de Licia)

Para soportar la lluvia y el viento
cubro mi cuerpo con telas de cáñamo,
duermo sobre la herida de la tierra.

Sí, en esta cueva escapo de las trampas del mundo:
no estoy sujeta a ley alguna.

Juego con serpientes y con lobos.

En esta gruta espero la llegada del mar,
la ola de fuego de la muerte,
una mañana poblada de niños y caballos.

Diego Roel (Temperley, Argentina, 1980)



Kyrios,
Editorial detodoslosmares,
Capilla del Monte, Córdoba, 2016










Foto: Diego Roel en FB




martes, abril 26, 2016

Gonçalo M. Tavares / El Secreto











la poesía de los terrestres y el Sagrado uso de la verticalidad
(herberto).
Subir con los dioses extraños, los obvios.
la ciencia es el dios-obvio, el veneno come la madera de la escalera
y las PIERNAS de la bailarina de Adelante son cortas
mientras que las de atrás son largas.
Quien danza debe usar las piernas (CORTAS) para alcanzar
el cielo (alto). Es así.
RESUMEN o Síntesis para avanzar un poco:
El Cuerpo debe producir conferencias verticales cada vez más
altas y terminar en el Proyector que ilumina al Sol.
La tierra secreta es el cuerpo y el cuerpo tiene lo sagrado de la TIERRA.
Provocar a las ciudades y a las PERSONAS.
ARROJARLOS AL Secreto.
(ARROJAR a las Personas al Secreto).

Gonçalo M. Tavares (Luanda, Angola, 1970)



Libro de la danza, Kriller71, Barcelona, 2015
Traducción de Aníbal Cristobo











O Segredo
a poesia dos terrestres e o Sagrado uso da verticalidade (herberto). / Subir com os deuses estranhos, os óbvios. / a ciência é o deus-óbvio, o veneno come a madeira do escadote a as PERNAS da dançarina da Frente são curtas enquanto atrás são longas. / Quem dança deve usar as pernas (CURTAS) para alcançar o céu (alto). Assim é que é. / RESUMO ou Síntese ou avançar 1 pouco: / O Corpo deve produzir conferências verticais cada vez mais altas e terminar no Projector que ilumina o Sol. / A terra secreta é o corpo e o corpo tem o segredo da TERRA. / Provocar as cidades e as Pessoas. / ATIRÁ-LOS AO Segredo. / (ATIRAR as Pessoas ao Segredo).




lunes, abril 25, 2016

Soledad Castresana / GnR en CDMX











(o divertimento poético fallido donde se retoma el tempus fugit)

Ay, tal vez no fui, querido Axl,
porque no quería verte así:
gordo y sentado: rey vencido.
Habiendo perdonado a tu enemigo,
O fue tal vez porque no quise
que me vieras a mí, así: tan bien
casada, madre, adaptadita,
ama de casa, aburguesada.

¿A dónde fueron a parar, querido Axl,
la bandana roja y negra que ceñía mi muñeca,
las remeras, los pósters, los collares de cadena?
Los aros los conservo. Guardados.
No queda bien una señora que en la oreja
lleva una bala, un colmillo, un esqueleto.

Hoy, heme aquí, a cincuenta en Insurgentes
escuchando por la radio emocionada
la crónica de anoche, del concierto,
(parece que llovía, yo dormía, Greta
va a la escuela –privada, por supuesto-
a la mañana).

¡Ay, Axl! Debería haberte visto entonces
cuando tocaron en Baires, cuando todas
éramos jóvenes y bellas, en la gloria,
en la década más rara de la historia.

Vivía en La Pampa todavía y me negaron
el dinero, el permiso. ¡¿Por qué a mí?!
¡No es justo! ¡No me entienden! Pataleaba,
lloraba, como ahora.

El tiempo huye, Axl, de nosotros.
Ya no podemos mezclar armas con rosas
(ni vino con cerveza u otras cosas).


       A las amigas de entonces: Leonela, Ana, Jesica, Laura, Clari, Paz
       A Maricela, por su Beatus

Soledad Castresana (General Pico, Argentina, 1979), Vía FB




domingo, abril 24, 2016

Frederick Seidel / Anunciación










Unos simples sorbos de agua del dispensador en la sala de espera
Y sientes el gusto de la felicidad -gusto a muérdago, a bebedero.
Fresca y pura, sencillamente libre de sal, sin parar
La luz del sol se vierte sobre las vidriadas dunas
De una fertilización invitro que se realiza en una clínica,
Pero además eres otras cosas, oh melodioso oasis, oh oasis, oh pichón en el nido,
Oh inocencia amamantando un arcoiris,
todo lo cambias. Nueva York ha cambiado. Bendita seas.

Frederick Seidel (1936, St. Louis, Estados Unidos), Nice Weather, Farrar, Straus and Giroux, Nueva York, 2012
Versión de Jorge Aulicino, revisada por Silvia Camerotto



Annunciation

The simple water drinks from the drinking fountain in the waiting room,
And tastes happiness - tastes a sping, a spring from the spout.
Fresh pours purely salt-free through
The sunshine pouring down on the glassy dunes
ofin vitro fertilization taking place in a clinic.
But you are also other things, O singing oasis, O oasis, O baby bird in a nest,
O innocence breast-feeding a reinbow.
Who change everything. New York is changed. Blessed art thou.



sábado, abril 23, 2016

Itzíar Mínguez Arnáiz / 23: 16










Hay que ser un joven poeta
Y dejar de serlo
Olvidarse de los sueños
Cubrirse las espaldas con un trabajo que te dé
Seguridad
Equilibrio
Y dos pagas extra al año
Convertirse en un hombre gris
De mediana estatura
Complexión
Y edad
Para reunir las condiciones que exige
La comodidad
Hay que hacerse empresario
En contra de lo que creíste
Y aspirar a un éxito
No demasiado apabullante
Para no tener que disimularlo

Todo eso hay que hacer
Para terminar el último día de tu vida
Escribiendo
Un diario
En verso
Que pueda leerse
Como una novela

(de La vida me persigue, 2006)

Itzíar Mínguez Arnáiz (Barakaldo, País Vasco, España, 1972)


Aquelarre. Trece poetas españoles sin miedo a la superstición,
selección y prólogo de José María Cumbreño,
Catafixia Editorial, Ciudad de Guatemala, 2013












viernes, abril 22, 2016

Carles Hac Mor / Dos poemas











Ahora sí que me he perdido

El niño que se acerca
también se aleja
se pierde al llegar
es decir
el niño que se aleja
se acerca para perderse
y dando por hecho
que no sabemos
quién es este niño
y de todos modos
antaño la música
era más blanca
y cómo es posible sin embargo
que fuese blanca
y qué tiene que ver
la música
con el acercarse
y el alejarse


La rodilla que fuma

si voluntad equivale a deseo
te haré mal imagino
esta araña
que trepa por la pared
un concierto de guitarra
in memoriam
quizá eran dos
de pronto sin embargo las gotas
y los pasos contados
el almendro y la guía de Italia
ay todo crece en un verde
sin adjetivo


Carles Hac Mor (Lleida, Cataluña, 1940-Sant Feliu de Guíxols, Cataluña, 2016), Barcelona Review, nº 35, marzo abril de 2003.
Versiones de Jonio González
Foto: Carles Hac Mor (detalle) Francesc Melcion/ara.cat


ARA SÍ QUE M’HE PERDUT 

 l’infant que s’acosta
 també s’allunya
 i es perd en arribar
 és a dir
 l’infant que s’allunya
 s’acosta per perdre’s
 amb el benentès 
 que no sabem
 qui és aquest infant
 i de tota manera
 antany la música
 era més blanca
 i com pot ser però
 que fos blanca
 i què hi té a veure
 la música 
 amb acostar-se
 i allunyar-se


EL GENOLL QUE FUMA 

si voluntat equival a desig
et faré mal m’imagino
aquesta aranya
que s’enfila per la paret 
un concert de guitarra
in memoriam
o potser n’eren dues
de sobte però les gotes 
i les passes comptades
l’ametller i la guia d’Itàlia
ai tot creix en un verd
sense adjectiu



jueves, abril 21, 2016

William Carlos Williams / Paterson, 26



Libro Dos
III
Domingo en el Parque 






Y Ella     -
Las piedras nada inventan, solo el hombre inventa.
¿Qué responde la catarata? ¿llenando
la cuenca de piedras dentadas?

Y Él     -
Sin duda, es lo nuevo, incomprendido, que
remodela lo viejo, derramándose     .

Y Ella     -
¡No ha sido representado en nuestra época!

Le
pauvre petit ministre, agitando sus brazos, se hunde
bajo la indiferente fragancia de los
tilos     .

Mis sentimientos hacia ti son ahora de enojo e indignación; y me permiten decirte una cantidad de cosas con franqueza, sin que mi lengua de rodeos como siempre.
Puedes llevarte también toda tu literatura y la del resto y arrojarla en uno de esos camiones de basura enormes del Departamento de Sanidad, mientras la crema y nata de las mentes y las más finas sensibilidades usen esas mentes y esas sensibilidades no para convertirse en seres humanos más humanos que el común de la gente, sino como un medio de desligarse de responsabilidades que lleven a una mayor comprensión de sus pares, solo en teoría- que no vale una mierda.

.     ¡y ahí van los evangelistas! (su órgano
cargado en la parte trasera de su camioneta) velozmente
colina abajo     .     ¡los niños
al menos se divierten con eso!

Su enojo aumenta. Congelado hasta los huesos.
Cuando aparece un enano, horriblemente deformado-
ve las raíces retorcerse aplastadas
bajo el follaje de su mente por las muchedumbres
de domingo como bajo los pies del estresante
ministro. De sus ojos salen gorriones y
cantan. Sus orejas son hongos venenosos, sus dedos han
comenzado a dar hojas (su voz se ahoga
bajo las cataratas)     .

¡Poeta, poeta! canta tu canto!, ¡rápido! o si no
los vulgares yuyos y no los insectos borrarán
tu especie.

Él solo cae      .     .

Y Ella     -

¡Cásanos! ¡Cásanos!
  O que te arrastren, arrastren
hacia abajo hasta que te pierdas

Ella estaba casada con palabras vacías:
mejor
  tropezar en
       el borde
      para caer
  caer
      y quedar

   -divorciada

de la exigencia de lugar-
     del conocimiento,
del aprendizaje-los términos
ajenos, que no transmiten inmediatez, derramándose.

    -divorciada
del tiempo (no más invento), calva como un
huevo     .

y saltó (o cayó) sin un
lenguaje, muda
el lenguaje agotado.

El enano vivía ahí, cerca de la catarata-
a salvo por su color protector.

Vete a casa. Escribe. Compone     .

¡Ja!

Reconcíliate, poeta, con tu mundo, ¡es
la única verdad!

¡Ja!

-el lenguaje está agotado.

Y Ella     -
¡Me has abandonado!

-ante el mágico sonido de la corriente
se arrojó sobre el lecho-
¡un gesto lamentable! perdida entre palabras:
Inventa (si puedes) descubre o
nada estará claro-te vencerá
el repiqueteo en la cabeza. No habrá
nada claro, nada claro      .

Él huyó perseguido por el clamor.

Setenta y cinco de los sabios líderes del mundo, poetas y filósofos se reunieron en Princeton la semana pasada     .     .     .

Faitoute clavó su tacón
con fuerza en la piedra:

Soleado hoy, con una temperatura máxima cercana a los 27 grados; vientos moderados del sur. Parcialmente nublado y continuará templado mañana, con vientos moderados del sur.

Su vientre     .     su vientre es como
una nube     .     una nube
al atardecer     .

La mente de él despertará otra vez:

Él ¡Yo con pantalones, saco y chaleco todavía puestos!

Ella ¡Y yo todavía con mis botas para la lluvia!

-el descenso sigue al ascenso-a la sabiduría
como a la desesperación.
Un hombre está bajo la más burda necesidad
de derribar los pináculos de sus humores
sin miedo     -
a las bases; ¡base! a la escoria que grita
que conoció el aire limpio
Desde esa base, imperturbable, ¡para recuperar
el sol que besa las cúspides del amor!

-oscuramente
dando lugar al garabato    .     ¡y la guerra es ganada!

-diciéndose a sí mismo una canción escrita
previamente     .     tiende a creer
que ve, en la estructura, algo
interesante:


En esta noche la más voluptuosa del año
el período de la luna es amarillo sin luz
el aire es suave, el ave nocturna solo
tiene una nota, el cerezo en flor

es un manchón en los bosques, su perfume
apenas adivinado corre por la mente.
Ningún insecto está despierto, las hojas son pocas.
En los árboles arqueados no hay sueño.

La sangre está quieta e indiferente, la cara
no duele ni el sudor mancha ni la boca
tiene sed. Ahora el amor podría disfrutar su juego
sin que nada perturbe la octava de su escala.

Su vientre     .     su vientre es como una nube blanca     .     una
nube blanca al atardecer     .     ¡antes de la noche estremecida!


William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883-1963), Paterson, William Carlos Williams, New Directions, New York, 1963
versión © Silvia Camerotto

Book Two

III 
Sunday in the Park
And She   ¬ //Stones invent nothing, only a man invents. /What answer the waterfall? filling  /the basin by the snag-toothed stones?  //And He     ¬ /Clearly, it is the new, uninterpreted, that /remoulds the old, pouring down        .   //And she    ¬ /It has not been enacted in our day!
//Le  /pauvre petit ministre, swinging his arms, drowns /under the indifferent fragrance of the bass-wood /trees     . //My feelings about you now are those of anger and indignation; and they enable me to tell you a lot of things straight from the shoulder, without my usual tongue tied round-aboutness. //You might as well take all your own literature and everyone else’s and toss it into one of those big garbage trucks of the Sanitation Department, so long as the people with the top-cream minds and the “finer” sensibilities use those minds and sensibilities not to make themselves more humane human beings than the average person, but merely as means of ducking responsibility toward a better understanding of their fellow men, except theoretically –which doesn’t mean a God damned thing. //.    and there go the Evangels! (their organ /loaded into the rear of a light truck) scooting /down-hill      .    the children /are at least getting a kick out of this! /His anger mounts. He is chilled to the bone. /As there appears a dwarf, hideously deformed- /he sees squirming roots trampled /under the foliage of his mind by the holiday /crowds as by the feet of the straining /minister. From his eyes sparrows start and /sing. His ears are toadstools, his fingers have /begun to sprout leaves (his voice is drowned /under the falls)    . //Poet, poet! sing your song, quickly! Or /not insects but pulpy weeds will blot out /your kind. //He all but falls     .     . //And She     - //Marry us! Marry us! /Or! be dragged down, dragged /under and lost //She was married with empty words  /better to /stumble at  / the edge  /to fall /fall /and be //-divorced //from the insistence of place- /from knowledge, /from learning-the terms /foreign, conveying no immediacy, pouring down. //-divorced /from time (no invention more), bald as an /egg     . //and leaped (or fell) without a /language, tongue-tied /the language worn out      . //The dwarf lived there, close to the waterfall- /saved by his protective coloring. //Go home. Write. Compose      . //Ha! //Be reconciled, poet, with your word, it is  /the only truth! //Ha! //-the language is worn out. //And She     - /You have abandoned me! //-at the magic sound of the stream /she threw herself upon the bed- /a pitiful gesture! lost among the words: /Invent (if you can) discover or /nothing is clear-will surmount /the drumming in your head. There will be /nothing clear, nothing clear     . //He fled pursued by the roar. //Seventy-five of the world’s leading scholars, poets and philosophers gathered at Princeton last week     .     .     .    //Faitoute ground his heel /hard down on the stone: //Sunny today, with the highest temperature near 80 degrees; moderate southerly winds. Partly /cloudy and continued warm tomorrow, with moderate southerly winds. //Her belly     . her belly is like /a cloud     .     a cloud /at the evening     . //His mind would reawaken: //He     Me with my pants, coat and vest still on! //She    And me still in my galoshes! //-the descent follows the ascent- to wisdom /as to despair. //A man is under the crassest necessity /to break down the pinnacles of his moods /fearlessly     - /to the bases; base! to the screaming dregs, /to have known the clean air /from that base, unabashed, to regain /the sun kissed summits of love! //-obscurely /in to scribble     .     and a war won! //-saying over to himself a song written /previously     .     inclines to believe /he sees, in the structure, something /of interest: //On this most voluptuous night of the year /the term of the moon is yellow with no light /the air’s soft, the night bird has / one note, the cherry tree in bloom //makes a blur on the woods, its perfume /no more than half guessed moves in the mind. /No insect is yet awake, leaves are few. /In the aching trees there is no sleep. //The blood is still and indifferent, the face /does not ache nor sweat soil nor the /mouth thirst. Now love might enjoy its play /and nothing disturb the full octave of its run. //Her belly     .     her belly is like a white cloud     .     a /white cloud at evening     .     before the shuddering night!



   

miércoles, abril 20, 2016

Alberto Szpunberg / Dos poemas











Reb Arieh Ben Naftule repasa el Libro de la Guerra

Ahora me doy cuenta de que ninguna palabra
es igual a sí misma,
aun en el mismo instante de cualquier pronunciamiento:
por eso, hecho fuerte en la cima de los siete cielos,
la estrategia del Señor es el silencio
y su táctica, un nombre impronunciable,
pero quien marcha al frente con los siete cielos
sobre sus hombros,
¿qué otra trinchera puede cavar que no sea la memoria?


Rabí Iójanan, el zapatero, da en el clavo

Seamos sensatos:
ya no se trata de sellar el agujero de la suela
sino de enmendar la huella
que va dejando sobre la nieve un hombre descalzo.

 Alberto Szpunberg (Buenos Aires, 1940), La academia de Piatock, Fundación Editorial el Perro y la Rana, Caracas, Venezuela, 2008
Envío deJonio González



martes, abril 19, 2016

Silvia Rosa / Un pequeño botón rojo










Si esta rabia fuese toda
un pequeño botón rojo:
podría tomarlo entre los dedos tirarlo
sentir el hilo de algodón que se deshace
como hierba seca, podría sostener
en la mirada el vacío entero que penetra
al corazón por el ojal desnudo
y con los dedos, lento, buscar un latido,
solo uno, sentir que el final
se afloja como una camisa abierta
cae a tierra y de pronto no tengo más frío,
podría caer también yo -hierba algodón
hilo delgado- los ojos dos botones colgados
de lo que queda, podría tenerlos entre los dedos
y decirte ponételos, y ahora mirame,
desnuda como no me viste nunca.


Silvia Rosa (Turín, Italia, 1976), Genealogia imperfetta, La Vita Felice, Milán, 2014
Traducción de Jorge Aulicino

Foto: Silvia Rosa en FB


Un piccolo bottone rosso

Se questa rabbia fosse tutta
un piccolo bottone rosso:
potessi prenderlo tra le dita tirare forte
sentire il filo di cotone che scivola via
come erba secca, potessi sostenere
tutto nello sguardo il vuoto che sprofonda
fino al cuore dell'asola scoperta
e le dita piano cercare un battito
uno solamente, sentire che la fine
si allenta come una camicia aperta
cade a terra e di colpo io non ho più  freddo,
potessi cadere a terra anch' io -erba cotone
filo stretto- glio occhi due bottoni appesi
a ciò che resta, potessi prenderli tra le dita
e dirti indossali, e adesso guardami con quelli,
nuda come non mi hai mai vista.










lunes, abril 18, 2016

Gustavo Valle / País oscuro










Con la hiedra que tapa las murallas
de la ciudad gobernada por bárbaros atilas,
se tejen los cedazos y bozales del pueblo,
y también las coronas mugrosas
que distinguen la jerarquía de los mercaderes de ultramar.

Como un ruido de gárgaras que empujan
las últimas piedras de su vida,
el anciano jefe habla a su reducida parentela
de sobrinos y edecanes.
Ordena sobre la mesa de cebar
el mundo y sus caminos.

Afuera las frituras levantan sus harinas.
al calor cenagoso en el polvo viajante.
Los mercados se asfixian y entristecen
en la pulpa deprimida de sus ramos.
Las azoteas se desintegran ruidosas
como decrépitas serpientes.
Mujeres taconean en las puertas
por algunas monedas miserables.
Muchos corretean las aceras
huyendo de una geografía y una sombra.
Hay olor a fogonazos y cenizas
enredado en los árboles del parque.

Las gentes hablan un idioma temible.
El acero y la ráfaga dibujan los mapas
y acuñan las letras de un nuevo silabario.

Gustavalo Valle (Caracas, 1967), Ciudad imaginaria, Monte Avila, Caracas, 2006




domingo, abril 17, 2016

Kobayashi Issa / Tres poemas











Un mundo de rocío
sólo es un mundo de rocío
a pesar de todo


¡Qué extraño!
estar vivo
bajo los cerezos en flor


El hombre que arranca rábanos
me señala el camino
apuntando con uno de ellos


Kobayashi Issa (Kashiwabara, Japón, 1763-1827), Una taza de té, Interzona, Buenos Aires, 2014
Traducción de Miguel Angel Flores

Foto: Escultura de Issa por Hashimoto Heihachi (detalle)


sábado, abril 16, 2016

Raciel Quirino / Dos poemas











¿Por qué Dios permite que exista el mal?

Cuando vimos un ovni,
12 minutos estuvimos paralizados en las estrellas

hasta que se marchó al cielo.

Era el verano.
Un destello naranja.

Una niña
con la que no podía hablar.



¿Cuál es el modo más rápido de adquirir fortuna?

El viejo Carlos Castaneda emprendió el mágico desplazamiento del nahual y se fue a vivir a Los Ángeles con un séquito de brujas en una mansión de Bel Air. Las brujas eran guapísimas y les gustaba el sexo salvaje y los viajes en jeep por el desierto. El viejo Carlos Castaneda podía dar una charla en Lima y al mismo tiempo asistir a una lectura de José Agustín en Ciudad de México. Recuerdo el bulto oscuro de una mujer que gruñía como cerdo arrojándose de pronto sobre caballos de carga. La muerte llevaba un sombrero del que colgaban dos focos. En la oscuridad de la carretera, Carlos observaba las luces de un auto en el retrovisor. Aparecían cuando el terreno bajaba. Desaparecían cuando el terreno subía. Esa es la muerte.


de Sesión de ouija


Raciel Quirino (Ciudad de México, 1982), Periódico de Poesía de la UNAM, N° 88, México, abril de 2016



viernes, abril 15, 2016

Ghostdog / Los humanos










los humanos no son hojas otoñales,
a pesar de lo que dicen o escriben las almas sensibles.
los humanos son costales de arena delante de las ametralladoras.
no son estrellas los humanos ni son islas,
no son ni solitarios ni sociables.
son costales de arena amontonados
a lo largo de los ríos para que no se desborden.
tampoco son ideas que centellan por el universo
y da igual lo que les digan las videntes.
costales de arena delante de las ametralladoras
y de los ríos, para que no se desborden,
son los humanos.
apilados.

(2011)

Svetozar Gueorguíev, "Ghostdog" (Sofía, 1976), Periódico de Poesía de la UNAM N° 88, México, abril 2016
Traducción de Neva Mícheva

хората

хората не са листа през есента,
независимо какво говорят или пишат чувствителните натури,
хората са чували с пясък пред картечниците.
хората не са звезди и острови,
не са самотни или пък общителни,
хората са чували с пясък,
струпани около реките, за да не преливат.
хората не са и мисли,
които се стрелкат през вселената,
независимо какво им казват врачките.
чували с пясък пред картечниците,
за да не прелеят там реките, са хората.
подредени.




jueves, abril 14, 2016

Robert Bringhurst / Estos poemas, dijo ella










Estos poemas, estos poemas,
estos poemas, dijo ella, son poemas
que no tienen amor. Son los poemas de un hombre
que dejaría a su mujer y a su hijo porque
hacían ruido en su estudio. Estos son los poemas
de un hombre que mataría a su madre para cobrar
la herencia. Estos son los poemas de un hombre
como Platón, dijo ella, aludiendo a algo que no
entendí pero que igualmente
me ofendió. Estos son los poemas de un hombre
que prefiere acostarse consigo mismo que con una mujer,
dijo ella. Estos son los poemas de un hombre
con ojos como cuchillas afiladas y manos
de carterista, tejidas con agua y lógica
y hambre, sin una fibra de amor en ellas. Estos
poemas son tan desalmados como el canto de las aves,tan faltos de intención
como las hojas del olmo, que si aman, aman apenas
el vasto cielo azul, el aire, y la idea
de las hojas del olmo. El amor propio es un fin, dijo ella,
y no un comienzo. Amor significa amor
por la cosa cantada, y no por la canción o por el canto.
Estos poemas, dijo ella…
                                          Él dijo: eres
hermosa.
Pero eso no es amor, dijo ella con razón.

Robert Bringhurst (Los Angeles, Estados Unidos, 1946; actualmente en la Columbia Británica, Canadá); La belleza de las armas, antología del autor, traducción de Marta del Pozo y Aníbal Cristobo, Kriller71, Barcelona, 2013
Envío de Jonio González





miércoles, abril 13, 2016

Xi Chuan / El problema del duelo











Una hormiga muere y nadie la llora
Un pájaro muere y nadie lo llora, salvo que se trate de un ibis nipón
Un mono muere, los monos lo lloran
Un mono muere, los hombres le levantan la tapa de los sesos
Un tiburón muere, y otro tiburón sigue surcando el agua
Un tigre muere, un hombre lo llora, llorándose a sí mismo
Un hombre muere, hay quienes lo lloran y quienes no
Un hombre muere, hay quienes lo lloran y quienes aplauden
Una generación muere, y la próxima básicamente no la llora
Un país muere, y a menudo deja apenas historias controvertidas
Un país que no deja historias controvertidas no es un verdadero país
A menos que se trate de un verdadero país, un país muere y nadie lo llora
Nadie lo llora, quiere decir que el viento sopla en vano
Quiere decir que el río corre en vano, que en vano embiste las rocas
En vano brilla su oleaje, en vano produce espuma
El río muere, no corresponde a los hombres llorarlo
El viento muere, no corresponde a los hombres llorarlo
El viento y el río corren juntos hacia el océano, un océano vasto como en Zhuangzi
El océano vasto muere, y vos también tenés que morir
El rey dragón muere, vos también tenés que morir
La luna no se lamenta, porque en la luna no hay nadie
Las estrellas no se lamentan, no son de carne y hueso.

Xi Chuan (Xuzhou, China, 1963) en Como una mosca de largas zancas
Traducción de Miguel Angel Petrecca


悼念之问题


一只蚂蚁死去,无人悼
一只鸟死去,无人悼念除非是朱鹮
一只猴子死去,猴子们悼念
一只猴子死去,天灵盖被人撬开
一条鲨鱼死去,另一条鲨鱼继续奔
一只老虎死去,有人悼念是悼念自己
一个人死去,有人悼念有人不悼念
一个人死去,有人悼念有人甚至鼓掌
一代人死去,下一代基本不悼念
一个国家死去,常常只留下
连轶事都不留下的定非真正的国
若非真正的国家,它死去无人悼念
无人悼念,风就白白地
河就白白地流,白白地冲刷岩石
白白地运动波光,白白地制造浪
河死去,轮不到人来悼
风死去,轮不到人来悼念
河与风相伴到大海,大海广阔如庄
广阔的大海死去,你也得
龙王爷死去,你也得
月亮不悼念,月亮上无人
星星不悼念,星星不是血肉







martes, abril 12, 2016

William Carlos Williams / Dos poemas











Preludio al invierno

La polilla bajo el alero
con alas como
corteza de árbol está ahí
simétricamente inmóvil -

Y el amor es un ser
curioso de blandas alas
e inmóvil bajo el alero
cuando caen las hojas.


Los espejos

¿Es la brutalidad de Alemania, en detalle,
como ciertos rasgos raciales,
mero reflejo de la maldad del

mundo? Tomemos un negativo, Ezra Pound
por ejemplo, y veamos
la impronta que el mundo ha dejado

en él. Es como cuando, al explorar
con rayos infrarrojos un paisaje oculto
al ojo desnudo, descubres

el mar. El mundo es en lo peor el
positivo de estos clisés,
reflejado en ellos como en los ojos de una mosca.


William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883-1963), Cien poemas, traducción de Matilde Horne y Carlos Manzano, Visor, Madrid, 1988
Envío de Jonio González




lunes, abril 11, 2016

Carlito Azevedo / Un inmigrante...










de "Emblema"

Un inmigrante
hace fotos trepado
al toldo de
un quiosco
la multitud grita
frente al Banco
aparece un malabar
aparece un pastor
imágenes de la pura
desconexión
aparecen las montañas
lilas del Cáucaso
pero en la foto buscada sólo
aparece la imagen
de la niña
con su conejo
de peluche
su pliegue
color óxido
contra la luminosidad

Carlito Azevedo (Río de Janeiro, Brasil, 1961)

Foto: Carlito Azevedo en Kriller71



Monodrama,
traducción de Aníbal Cristobo,
Kriller71,
Barcelona, 2015










domingo, abril 10, 2016

Philip Larkin / Compás de tres tiempos










Esta calle vacía, este cielo lavado,
este aire, que el otoño hace confuso
como un reflejo, forman el presente,
un tiempo tradicionalmente agriado
y que las circunstancias no aconsejan.

Pero también conforman algo más;
el futuro que vio la más remota infancia
bajo cielos viajeros, por entre casas grandes,
oído en un repique de campanas:
la atmósfera brillante del ajetreo adulto.

Serán pasado un día, valle lleno
de grandes ocasiones descuidadas
que, insensatamente, rehusamos cosechar.
A esto le achacaremos nuestras últimas
raídas perspectivas y estacional declive.


Philip Larkin (Coventry, Inglaterra, 1922- Hull, Inglaterra, 1985), Un engaño menor (The Less Deceived, 1955), versiòn de Alvaro García, La veleta, Granada, 1991


TRIPLE TIME

This empty street, this sky to blandness scoured,
This aire, a little indistict with autumm
Like a reflection, constitute the present -
A time tradicionally soured,
A time unrecommended by event.

But equally they make up something else:
This is the future furthest childhood saw
Between long houses, under travelling skies,
Heard in contendig bells -
An air lambent with adult enterprise.

And on another day will be the past,
A valley cropped by fan neglected chances
That we insensately forbore to fleece.
On this we blame out last
Threadbare perspectives, seasonal decrease.






sábado, abril 09, 2016

María Malusardi / De "El sastre"










lo encuentro y lo arrojo al extremo latir de la arena
su oreja sucia de caracoles durante la caída descompone
los hábitos del mar lo amamanta lo aceita y mi abuelo
sastre puntea el ruedo de su distancia y yo pego los
botones sueltos que el lenguaje ha depurado sobre mis
heridas: no estaré jamás a la altura de la muerte de los
que amo


María Malusardi (Buenos Aires, 1966)



El sastre,
Ediciones en Danza,
Buenos Aires, 2015












viernes, abril 08, 2016

Drago Stambuk / El ruiseñor y la fortaleza











No sufras, corazón derrotado,
aun habrá días para el esplendor
gratuito y para el canto del ruiseñor,
sobre los montes Ravni.

No te enojes, no le implores
a Dios, recibe sereno
la derrota. Porque
recién después sabrás
que con ella llega también la victoria.

Cómo puedo contenerte,
corazón derrotado,
mientras te aprieta el dolor
y la sangre casi no circula.

Apenas tengo fuerzas
para empujarte.
Pero lo sé, ya pasará la
el tiempo de prueba.
Porque tienes tu camino.

Y tienes tu roca,
allá en las puertas de Knin,
la ciudad de los reyes croatas,
aunque será duro pasar
a través de sus murallas.

Pero tú sabes que yo sé,
corazón derrotado,
cómo de la derrota
crece la victoria.
y cómo tu llanto llegará a ser
una callada sonrisa
de alegría.

Pero no olvides tampoco entonces
que la victoria no viene sola,
que hay de todo
en su morral. Trae hierbas medicinales junto a
filos y fuegos y avena con incendios estivales
sobre las islas.

No sufras, corazón,
ten cuidado.
Ajustate y pasa
por este día angosto.
Debes saberlo, ésta es tu prueba.

No enjugues con agua
las lágrimas de tu rostro,
mejor déjalas correr.
Porque a muchos les hará falta
esa sal que destilan.

Y cuando llegue la victoria
mantente sobrio,
corazón derrotado.
cultiva ese dolor de la sal reseca
en las heridas. Que se hunda
en ella tu orgullo sin razón.

Perdona a tu enemigo,
mi corazón victorioso,
también él tiene una madre.
No hundas tu lanza ganadora
en el corazón de ella.

Y cuando pases
con alegría silenciosa
por la muralla de tus sueños,
cuelga una bandera blanca
para que flote en el viento.

Los vientos son los que mejor saben
qué significan las banderas
y qué deben hacer con ellas.
Los ojos de los enemigos no necesitan
verla, y tus amigos
saben muy bien de tu dolor.

Sé generoso
en el triunfo, corazón victorioso,
que la espera te haga sabio
y sepas cómo y cuándo cerrar detrás de ti
las puertas y las murallas
y cómo dejar el dolor –
para que ni Split ni Zagreb
quieran ser los primeros
entre el norte y del sur.

Extiende los dos ventrículos
como si fueran alas,
como dedos y flores
cuando se eleva el momento santo,
corazón transformado,
y en lugar de usar látigos
canta como el ruiseñor.

Canta en lo alto
entre las nubes,
trina sobre los desfiladeros
las queridas, suaves
antiguas y ocultas
palabras de la patria.

Drago Stambuk (Selca, Croacia, 1950), I šismiši su ptice u bezpjevnoj zemlji (También los murciélagos son aves  de un país sin canto), Matica Hrvatska, Zagreb, 2002
Traducción de Carmen Verlichak Vrljicak, febrero de 2016




jueves, abril 07, 2016

David Ignatow / Dos poemas











Autónomo

Me detengo y escucho, la cabeza inclinada,
mi íntima queja.
La gente pasa por mi lado pensando
que estoy buscando una moneda perdida.
Estás despedido, gritas por dentro
después de un episodio particularmente malo.
Dejo que te marches sin aviso
ni finiquito. Has desaprovechado, sencillamente,
otra ocasión de hacerlo bien.
Pero de pronto me veo a mí mismo ante la salida,
deprimido y a punto de irme,
y me devuelvo el saludo con hastío,
porque ¿a quién podría poner en mi lugar
a trabajar en condiciones tan sombrías y asfixiantes?


Cierro los ojos

Cierro los ojos como un niño bueno por la noche
en la cama,
como mi madre, cuando vivía, me decía que
hiciese,
y antes de acostarme me cepillo los dientes y me pongo
el pijama,
como me decían que hiciese, y miro de frente el
mañana.

Hago cuanto se me exige para convertirme en un
ciudadano de grandes méritos.
Tengo un trabajo y por la tarde vuelvo a casa para
cenar. Llego
a la misma hora en el mismo tren para dar a mi
familia un sentido del orden.

Obedezco las señales de tráfico, soy amable
con los extraños, respondo
el correo con prontitud. Tengo mis cuentas al
día. ¿Por qué no puedo
vivir para siempre?

(Brooklyn, NY, Estados Unidos, 1914 – Earl Hampton, NY, Estados Unidos, 1997), Against the Evidence: Selected Poems 1934-1994, Wesleyan University Press, Middletown, 1993
Versiones de Jonio González


SELF-EMPLOYED

I stand and listen, head bowed,   
to my inner complaint. 
Persons passing by think 
I am searching for a lost coin.   
You’re fired, I yell inside 
after an especially bad episode.   
I’m letting you go without notice   
or terminal pay. You just lost   
another chance to make good. 
But then I watch myself standing at the exit,   
depressed and about to leave,   
and wave myself back in wearily,   
for who else could I get in my place   
to do the job in dark, airless conditions?


I CLOSE MY EYES

I close my eyes like a good little boy at night
in bed,   
as I was told to do by my mother when she lived,
and before bed I brush my teeth and slip on my
pajamas,   
as I was told, and look forward to tomorrow. 

I do all things required of me to make me a
citizen of sterling worth.   
I keep a job and come home each evening for
dinner. I arrive at the   
same time on the same train to give my family a
sense of order. 

I obey traffic signals. I am cordial to
strangers, I answer my   
mail promptly. I keep a balanced checking
account. Why can’t I   
live forever?



miércoles, abril 06, 2016

Antonio Cali / Descifrar










la temperatura
de tu sombra
la noche
armada en su telar
en este horizonte
que se dificulta
por la adversidad
del zodíaco
o el simple acto
de oler las hojas
de un libro
así como se consagra
un templo  
un altar

(Inédito)

Antonio Cali (Buenos Aires, 1957; reside en Puerto Madryn, Patagonia Argentina)
Foto: Antonio Cali en FB



martes, abril 05, 2016

Milo De Angelis / Contar los segundos, los vagones de Eurostar










Contar los segundos, los vagones del Eurostar, verte
descender del número nueve, el bagaje, la sonrisa,
el latir, la noticia, la gran noticia.
Esto ha ocurrido, en 1990. Ha ocurrido, indudablemente
ha ocurrido. Y también antes, la zambullida en el Ticino,
mientras la pelota desaparecía. Ha ocurrido.
Hemos visto lo pleno y lo oculto de un instante.
Las hadas volvían a los rincones populares, el huracán
colmaba un cielo alucinado. Cada cosa estaba allí,
desierta y plena, para nosotros que esperamos.

Milo De Angelis (Milán, Italia, 1951), Esplendor en las sombras. Tres voces italianas contemporáneas, selección, traducción y notas de Elena Tardonato Faliere y María Cecilia Micetich, Huesos de Jibia, Buenos Aires, 2015
Traducción de Elena Tardonato Faliere


Contare i secondi, i vagoni dell’Eurostar, vederti/ scendere dal numero nove,
il carrello, il sorriso,/ il batticuore, la notizia, la grande notizia./ Questo è
avvenuto, nel 1990. È avvenuto, certamente/ è avvenuto. E prima ancora,
il tuffo nel Ticino,/ mentre il pallone scompariva. È avvenuto./ Abbiamo
visto l’aperto e il nascosto di un attimo./ Le fate tornavano negli alloggi
popolari, l’uragano/ riempiva un cielo allucinato. Ogni cosa era lì,/ deserta
e piena, per noi che attendiamo.


Foto: Milo De Angelis, Buenos Aires, 2011 (detalle)  Clarín



lunes, abril 04, 2016

Paul Auster / Habla de fuego










Te desvías. Te derrumbas.
Te yergues.

Mecido
por el gong de las horas
que golpeó el acebo
doce veces
más callado que tú, algo, puesto
en libertad por alguien,
salva tu nombre del carbón.

Alli te yergues
de nuevo, respirando
en el sol fantasmal
entre hielo y sueño.

He llegado tan lejos
por ti: la voz
cuyo eco resuena en mí
ya no es la mía.

Paul Auster (Newark, Estados Unidos, 1947), "Escritura mural" (1971-1975), Poesía completa, traducción de Jordi Doce, Seix Barral, Buenos Aires, 2012



Fire Speech

You veer out. You crumble in.
You stand.

Cradled
by the hour-gong
that beat through the holly
twelve times
more silent than you, something, let
loose bu someone,
rescues your name form coal.

You stand
there again, breathing
in the phanton sun
between ice and reverie.

I have come so far for you.
the voice
that echoes back to me
is no longer my own.


domingo, abril 03, 2016

Ana Ajmátova / Cuando una persona muere...










Cuando una persona muere
Cambian también sus retratos.
Sus ojos miran de otra forma, y sus labios
Sonríen con otra sonrisa.
Yo me di cuenta de esto al regresar
Del entierro de un poeta.
Desde entonces, con frecuencia, he comprobado
Que mi conjetura era cierta.

Ana Ajmátova (Bolshoi Fontán, Ucrania, 1889-Domodedovo, Rusia, 1966), Poemas escogidos, traducción de Jorge Bustamante García, Editorial Norma, Bogotá, 1998
Vía La Gaddiana



sábado, abril 02, 2016

Sharon Olds / La charla










En el oscuro cuarto de madera al mediodía
la madre tuvo una charla con su hija.
La grosería no podía seguir, la maldad
con su pequeño hermano, el egoísmo.
La niña de ocho años se sentó en la cama
en un rincón del cuarto, los iris destilados como
las última gotas de algo, su cara
terca derritiéndose, avergonzada,
destellos plateados en los ojos como agua
distante que se vislumbra
a través de los bosques.
Aguantó y aguantó hasta quebrarse y gritar
¡Odio ser una persona! Y se zambulló
en su madre
como
en
un estanque profundo -y no sabe nadar,
la niña no sabe nadar.

Sharon Olds (San Francisco, Estados Unidos, 1942), "Satán dice" [1980]




La materia de este mundo,
traducción de Inés Garland y Ignacio Di Tullio,
Gog y Magog, Buenos Aires, 2015










The talk

In the sunless wooden room at noon
the mother had a talk with her daughter.
The rudeness could not go on, the meanness
to her little brother, the selfishness.
The 8-year-old sat on the bed
in the corner of the room, her irises distilled as
the last drops of something, her firm
face melting, reddening,
silver flashes in her eyes like distant
bodies of water glimpsed through woods.
She took it and took it and broke, crying out
I hate being a person! diving
into the mother
as if
into
a deep pond —and she cannot swim,
the child cannot swim.





viernes, abril 01, 2016

Sebastián Salazar Bondy / Patio interior










                                     A Luis Loayza

Viejas, tenaces maderas
que vieron a tantas familias despedirse,
volverse polvo y llovizna,
retornar a las dunas como otra ondulación,
os debo algo,
dinero, melancolía, poemas,
os debo cierta ceniza plateada y claustral.

Columnas fermentadas que persisten
soportando la sala, la alcoba, la despensa,
la cocina donde humeó algún sabor frugal,
os debo riquezas sin ira,
grandes palideces pensativas.

Patio interior,
cuervo de ociosas neblinas
entre cuyas largas plumas los amantes
se deslíen como una inscripción de pañuelo
os debo ahora mismo mi fosforescente vicio,
y os habito,
os corrijo,

os firmo con mi rápido nombre de cuchillo.

Sebastián Salazar Bondy (Lima, 1924-1965), "El tacto de la araña" [1965], Homenaje 90 años, Vallejo & Co., Lima, 2015
Vía Uriel Martínez Venegas