martes, noviembre 24, 2009

Cesare Pavese / Paisaje II



Paisaje II

La colina blanquea bajo las estrellas, de tierra desnuda;
se verían los ladrones, allá arriba. Entre las escarpas de abajo,
los viñedos están todos en la sombra. Allá, donde no estamos
y que es tierra de quienes no padecen, no sube ninguno:
aquí, en la humedad, y con la excusa de buscar trufas,
entran a la viña y saquean las uvas.

Mi viejo ha encontrado dos racimos pelados
entra las plantas y esta noche rezonga. La viña está escasa:
día y noche en la humedad, no da más que hojas.
Entre las plantas se ve, bajo el cielo, la tierra desnuda
que de día les roba el sol. Allá arriba arde el sol
todo el día y la tierra es caliza: se ve hasta de noche.
Allá no salen hojas, la fuerza va toda a la uva.

Mi viejo, apoyado en un bastón sobre la hierba mojada,
tiene la mano convulsa: si vienen los ladrones esta noche,
salta en medio de las vides y les rompe la crisma.
Son gente que merece un trato de bestias,
y no van a contarla. Cada tanto alza la cabeza
husmeando en el aire: le parece que llega en lo oscuro
un atisbo de olor terroso, trufas desenterradas.

Sobre las cuestas de arriba, que se extienden bajo el cielo,
no hay sombra de árboles: la uva cuelga hasta la tierra,
tanto pesa. Ninguno puede estar escondido:
se distinguen en la cima las siluetas de los árboles,
negros y ralos. Si tuviese la viña allá arriba,
mi viejo haría guardia desde casa, en la cama,
con el fusil apuntado. Aquí abajo, ni siquiera el fusil
le sirve, porque en la oscuridad no hay más que follaje.

Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950), "Lavorare stanca" (1936, 1943), Poesie, Mondadori, Verona, 1969

Versión de J. Aulicino


Paesaggio II
La collina biancheggia alle stelle, di terra scoperta; / si vedrebbero i ladri, lassú. Tra le ripe del fondo / i filari son tutti nell' ombra. Lassú che ce n' è / e che è terra di chi non patisce, non sale nessuno: / qui nell' umidità, con la scusa di andare a tartufi, / entran dentro alla vigna e saccheggiano le uve. // Il mio vecchio ha trovato due graspi buttati / tra le piante e stanotte borbotta. La vigna è già scarsa: / giorno e notte nell' umidità, non ci viene che foglie. / Tra le piante si vedono al cielo le terre scoperte / che di giorno gli rubano il sole. Lassú brucia il sole / tutto il giorno e la terra è calcina: si vede anche al buio. / Là non vengono foglie, la forza va tutta nell' uva. // Il mio vecchio appoggiato a un bastone nell' erba bagnata, / ha la mano convulsa: se vengono i ladri stanotte, / salta in mezzo ai filari e gli fiacca la schiena. / Sono gente da farle un servizio di bestie, / chè non vanno a contarla. Ogni tanto alza il capo / annusando nell' aria: gli pare che arrivi nel buio / una punta d' odore terroso: tartufi scavati. // Sulle coste lassú, che si stendeno al cielo, / non c' è l' uggia degli alberi: l' uva strascina per terra, / tanto pesa. Nessuno può starci nacosto: / si distinguono in cima le macchie degli alberi / neri e radi. Se avessero la vigna lassú, / il mio vecchio farebbe la guardia da casa, nel letto, / col fucile puntato. Qui, al fondo, nemmeno il fucile / non gli serve, perché dentro il buio non c' è che fogliami
.

Ilustración: Viñedo rojo, Vincent Van Gogh, 1888

3 comentarios:

  1. La relación que establece el gran Cesare entre el hombre y la naturaleza es tan íntima que a veces parecen un solo cuerpo. Extraordinario, Jorge. Muchas gracias, por este poema y el anterior (Cabrón), también, casi expresionista.

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  2. Muy buenas tus versiones de Pavese, gracias por subirlas

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  3. Un disfrute leerlo! Es genial la manera en que describe! Gracias!
    Saludos!

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